Elisalle
Poetisa
LADRÓN
Mancillas el mejor de los secretos,
con rostro de dios pagano
lleno de amuletos
que obnubilaron la senda
con manos de seda tejida.
Me han perdonado muchos
y a muchos he perdonado,
pero a ti con saña digo:
-me diste donde más dolía-
¿Qué pudo haber sido otro?
¿Qué siempre igual sentiría?
No sé pero fuiste tú
y aquí está la no-cobardía
del verbo con voz fría
¡Ladrón!
Dejas yermo donde no hubo sequía
y es cosa que esponja la pluma.
Por... la santa madre mía que no entiendo
por qué viniste si antes no existías.
Las mañanas son contiendas
e improperios cada día,
por tu culpa, por mi culpa,
por la grandísima culpa de pasarte a mi vía.
Tu presencia me harta y temo
-por todos los santos que temo-
que podría durar mucho, todavía.
¡Cómo robas simiente de esta tierra mía
y la haces tuya con mirada de serpiente
que en nada convence!
No tiene explicación lo inexplicable
y te llevas la prenda
que para un ángel yo quería.
Tal vez, seas tú y no lo comprenda;
tal vez, entre en razón
cuando abrace la tumba fría,
te ruegue que la cuides pero hoy no,
sigues para mí, llamándote, LADRÓN...
Margarita
13/05/2013
Mancillas el mejor de los secretos,
con rostro de dios pagano
lleno de amuletos
que obnubilaron la senda
con manos de seda tejida.
Me han perdonado muchos
y a muchos he perdonado,
pero a ti con saña digo:
-me diste donde más dolía-
¿Qué pudo haber sido otro?
¿Qué siempre igual sentiría?
No sé pero fuiste tú
y aquí está la no-cobardía
del verbo con voz fría
¡Ladrón!
Dejas yermo donde no hubo sequía
y es cosa que esponja la pluma.
Por... la santa madre mía que no entiendo
por qué viniste si antes no existías.
Las mañanas son contiendas
e improperios cada día,
por tu culpa, por mi culpa,
por la grandísima culpa de pasarte a mi vía.
Tu presencia me harta y temo
-por todos los santos que temo-
que podría durar mucho, todavía.
¡Cómo robas simiente de esta tierra mía
y la haces tuya con mirada de serpiente
que en nada convence!
No tiene explicación lo inexplicable
y te llevas la prenda
que para un ángel yo quería.
Tal vez, seas tú y no lo comprenda;
tal vez, entre en razón
cuando abrace la tumba fría,
te ruegue que la cuides pero hoy no,
sigues para mí, llamándote, LADRÓN...
Margarita
13/05/2013
Todos los derechos Reservados.
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio
©
Inscrpción: 204.688
Última edición: