Bolivar F. Martinez
Poeta adicto al portal
Lagos de ternura
Leo en tus boca
plegarias musitadas por lo quedo
y entre tus manos
con la cuenta precisa:
negro rosario veo.
Sombra de tus ojeras
encierran penas;
diques para dos lagos
de ternura repletos.
Llanto que sin querer resbala
trasminando en tus labios
para quedarse preso.
O se vuelve rocío en tus mejillas
reflejo de velas encendidas
y sucesos funestos.
Y tu dolor constante,
que me agobia y lastima
y que no quiero,
parece no acabarse
con tus rezos.
Mi mente se enajena
al escucharte
y entre murmullos
lentamente me duermo.
Leo en tus boca
plegarias musitadas por lo quedo
y entre tus manos
con la cuenta precisa:
negro rosario veo.
Sombra de tus ojeras
encierran penas;
diques para dos lagos
de ternura repletos.
Llanto que sin querer resbala
trasminando en tus labios
para quedarse preso.
O se vuelve rocío en tus mejillas
reflejo de velas encendidas
y sucesos funestos.
Y tu dolor constante,
que me agobia y lastima
y que no quiero,
parece no acabarse
con tus rezos.
Mi mente se enajena
al escucharte
y entre murmullos
lentamente me duermo.
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