Alma ventura
Poeta asiduo al portal
Estaba en mi bolsillo
cristalina y benigna,
era de una pena cualquiera
de noche de calor quemante
en que sudan los sentidos.
Estaba en mi bolsillo,
muy callada
y le pregunto cómo ha llegado ahí.
Me cuenta que la lloré una madrugada fría,
con los pies descalzos
sentada en el piso
con el ruidoso silencio de la noche
que enloquece.
Es una lágrima huérfana de madre,
desconoce su linaje,
no recuerdo su razón
sólo que la lloré.
Es una lágrima solitaria
un beso del sueño
un canto del abandono.
Es la miel que brota de la ausencia,
de la absurda madrugada,
es una lágrima fértil
madre de mares salados
y de ojos hinchados.
Guardo esta lágrima de bolsillo
y la regalo a tus ojos,
por si la quieres llorar.
cristalina y benigna,
era de una pena cualquiera
de noche de calor quemante
en que sudan los sentidos.
Estaba en mi bolsillo,
muy callada
y le pregunto cómo ha llegado ahí.
Me cuenta que la lloré una madrugada fría,
con los pies descalzos
sentada en el piso
con el ruidoso silencio de la noche
que enloquece.
Es una lágrima huérfana de madre,
desconoce su linaje,
no recuerdo su razón
sólo que la lloré.
Es una lágrima solitaria
un beso del sueño
un canto del abandono.
Es la miel que brota de la ausencia,
de la absurda madrugada,
es una lágrima fértil
madre de mares salados
y de ojos hinchados.
Guardo esta lágrima de bolsillo
y la regalo a tus ojos,
por si la quieres llorar.