noskrad
Poeta asiduo al portal
En lo más profundo del mar,
se encuentra un ser que no deja de llorar,
son de Cthulú esas lágrimas,
pero no se ven por vivir en las oscuras aguas.
Tienen derecho esos seres que no dejan de existir,
pero que no viven por ser sólo un souvenir,
que son olvidados y creados,
como mentiras y cuentos raros.
La soledad y el frío de su tumba bajo el mar,
marcan vidas pasadas donde se tenía a quien amar,
por eso el agua es salada,
por tantas lágrimas derramadas.
Atrapado, maldito por los antiguos,
viajando en su mente sin destino contiguo,
¡como quisiera estar contigo!,
grita en un silencioso abismo.
En tiempos remotos la soledad era más que un mito,
todos vivían en función de sus propios ritos,
ignorando la tristeza y la desilusión,
sonriendo de forma tranquila y con amor.
Fue entregado, exiliado y sutilmente engañado,
la belleza de una diosa lo envío a lo más profundo de la fosa,
con hermanos de sangre…
Todos ellos de la traición fueron parte.
Tal vez eones en el futuro, cuando la muerte reviva,
Cthulú salga de la prisión de flores y arcilla,
y busque a los que quemaron su silla,
el trono donde su diosa usurpó enseguida.
se encuentra un ser que no deja de llorar,
son de Cthulú esas lágrimas,
pero no se ven por vivir en las oscuras aguas.
Tienen derecho esos seres que no dejan de existir,
pero que no viven por ser sólo un souvenir,
que son olvidados y creados,
como mentiras y cuentos raros.
La soledad y el frío de su tumba bajo el mar,
marcan vidas pasadas donde se tenía a quien amar,
por eso el agua es salada,
por tantas lágrimas derramadas.
Atrapado, maldito por los antiguos,
viajando en su mente sin destino contiguo,
¡como quisiera estar contigo!,
grita en un silencioso abismo.
En tiempos remotos la soledad era más que un mito,
todos vivían en función de sus propios ritos,
ignorando la tristeza y la desilusión,
sonriendo de forma tranquila y con amor.
Fue entregado, exiliado y sutilmente engañado,
la belleza de una diosa lo envío a lo más profundo de la fosa,
con hermanos de sangre…
Todos ellos de la traición fueron parte.
Tal vez eones en el futuro, cuando la muerte reviva,
Cthulú salga de la prisión de flores y arcilla,
y busque a los que quemaron su silla,
el trono donde su diosa usurpó enseguida.
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