Leonel_Samoro
Poeta recién llegado
Lágrimas de Mármol
Soy la sombra que no siente,
Soy la sombra que no siente,
que han bajado del olimpo.
Una estatua ungida en mármol
por el mismo Eros bendito.
En la plaza que me han puesto;
como adorno colectivo,
puedo ver enamorados
que se besan efusivos.
De palabras nunca dichas
por los labios cristalinos;
de promesas y de llantos,
solitaria soy testigo.
Gruesa roca conforma alma
que mi Padre me ha pulido,
impidiéndome por siempre
sufrimientos y suspiros
Una noche dos amantes;
de los tantos que han venido,
se besaron fuertemente
denotando el eufemismo
que sus bocas escondían
-el adiós comprometido-.
Un amante se fue súbito,
mientras tanto el otro un niño,
-veinte abriles, veinte sueños-
se acercó a mi cuerpo frío.
Frías lágrimas sus ojos
desprendieron allí mismo:
-¡Ay mi estatua de mil horas!
se ha marchado, ¿ya lo has visto?-
Esa voz, dolor y angustia,
en mi esencia de granito
quebró piedras, rompió nudos,
destruyó divino hechizo.
Se esculpió un surco amplio,
mi mejilla partió río
y las lágrimas fluyeron
junto al joven destruido.
A partir de aquella noche
siempre lloro mi granito
cuando amantes se despiden
bajo sangre de amoríos.
Soy la sombra que sí siente,
que han bajado del olimpo.
Este poema es un romance octasílabo-versos octasílabos- con rima asonante en los veros pares. El verso tiene la acentuación principal en 3 y 7 sílaba.
Este poema es un romance octasílabo-versos octasílabos- con rima asonante en los veros pares. El verso tiene la acentuación principal en 3 y 7 sílaba.