***QueeN Ginevra***
Poeta adicto al portal
Lágrimas, lluvia primaveral.
Lluvia de noche en plena primavera,
que mi corazón escandalizado grita
a la injusticia de una lágrima verdadera,
al sometimiento amoroso que le agrieta.
No, infames reflexiones de mis versos;
cálidos momentos hervidos en hiel
que no es más que lujuria de los lamentos,
que no es más que el aroma de una piel.
No, en cierto que no llueve en primavera aquí;
no puede ser que se precipite tan sencilla
la nube de las ilusiones que algún día conocí.
No puedo creer se derrumbe el castillo de arcilla.
Niña, tus ojos de luz se han cerrado entre notas;
tus palabras enmudecen y tu dolor te tragas,
de tus pestañas penden cristalinas gotas;
niña, las lluvias de primavera son más amargas.
Niña, ve que entiendo tu dolor en esta tarde fría;
sé que el desamor es cruel y peor es la armonía
cuando tus ojos ven que su boca torcida sonría,
cuando su mano estrecha la suya, tú estrecha la mía.
Amiga, sé muy bien que no hay marcha atrás,
lo veo en tus ojos, la decisión tomada esta;
vallamos pues a las notas que tu cantarás,
sonriamos bajo nuestras lágrimas, lluvia primaveral.
Dedicado a una amiga.
Lluvia de noche en plena primavera,
que mi corazón escandalizado grita
a la injusticia de una lágrima verdadera,
al sometimiento amoroso que le agrieta.
No, infames reflexiones de mis versos;
cálidos momentos hervidos en hiel
que no es más que lujuria de los lamentos,
que no es más que el aroma de una piel.
No, en cierto que no llueve en primavera aquí;
no puede ser que se precipite tan sencilla
la nube de las ilusiones que algún día conocí.
No puedo creer se derrumbe el castillo de arcilla.
Niña, tus ojos de luz se han cerrado entre notas;
tus palabras enmudecen y tu dolor te tragas,
de tus pestañas penden cristalinas gotas;
niña, las lluvias de primavera son más amargas.
Niña, ve que entiendo tu dolor en esta tarde fría;
sé que el desamor es cruel y peor es la armonía
cuando tus ojos ven que su boca torcida sonría,
cuando su mano estrecha la suya, tú estrecha la mía.
Amiga, sé muy bien que no hay marcha atrás,
lo veo en tus ojos, la decisión tomada esta;
vallamos pues a las notas que tu cantarás,
sonriamos bajo nuestras lágrimas, lluvia primaveral.
Dedicado a una amiga.