Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Atrapa en una lágrima,
todo el desprecio de mi alma,
con el cierre melancólico,
de una sonrisa irónica,
Marcado destino,
que es el saberte pérdida,
entre soledades adversas,
que desvarían mis faltas,
compungido mi amor,
que cierra las palabras con la daga,
que cercene mi alma,
ahogando en mí sangre tu nombre,
Que se revienten las venas,
con el veneno... con los dientes,
cuando el aullido de dolor,
se clave en las estrellas,
que haga llorar la Luna,
que olvide mis silencios....
Vaivén de las olas,
que poco a poco levanta,
los pedazos quebrados,
del llanto del ayer,
con coplas cantadas,
de melodías en piano,
del olvido... del cerezo...
Caiga en depresión mi razón,
que termine en el suicidio,
si saberte mía enloqueció mi alma,
si saberte pérdida... crea mi asesinato,
Mendigas acciones,
que serán comentadas,
¡Amante odiado!
¡Recordado carnicero!
Si las lágrimas rojas,
conducen al perdón,
las mías son negras,
que sean mi perdición...
Llore el que sea,
por mi alma perdida,
entre los nudos de sus besos,
con la obra confundida en sus vestidos,
que el corte perfecto... os dará la gana,
de reírse de grotesca obra....
¡Vive en la ignominia!
¡Que el corazón se ha detenido!
¡Solo queda la mirada asesina!
¡La mirada de un loco enamorado!
¡Que perdió para siempre a la sirena!...
Gotea... escurre... duerme,
que el dulce amanecer...
¡Jamás volverá a ser igual!
¡Marchítate entre brazos!
¡Que reinarás entre los muertos!
¡Con la lástima inmortal!
De aquél... que solo debiste amar...
¡Lágrimas! ¡Risas! ¡Tú!
L.V.
todo el desprecio de mi alma,
con el cierre melancólico,
de una sonrisa irónica,
Marcado destino,
que es el saberte pérdida,
entre soledades adversas,
que desvarían mis faltas,
compungido mi amor,
que cierra las palabras con la daga,
que cercene mi alma,
ahogando en mí sangre tu nombre,
Que se revienten las venas,
con el veneno... con los dientes,
cuando el aullido de dolor,
se clave en las estrellas,
que haga llorar la Luna,
que olvide mis silencios....
Vaivén de las olas,
que poco a poco levanta,
los pedazos quebrados,
del llanto del ayer,
con coplas cantadas,
de melodías en piano,
del olvido... del cerezo...
Caiga en depresión mi razón,
que termine en el suicidio,
si saberte mía enloqueció mi alma,
si saberte pérdida... crea mi asesinato,
Mendigas acciones,
que serán comentadas,
¡Amante odiado!
¡Recordado carnicero!
Si las lágrimas rojas,
conducen al perdón,
las mías son negras,
que sean mi perdición...
Llore el que sea,
por mi alma perdida,
entre los nudos de sus besos,
con la obra confundida en sus vestidos,
que el corte perfecto... os dará la gana,
de reírse de grotesca obra....
¡Vive en la ignominia!
¡Que el corazón se ha detenido!
¡Solo queda la mirada asesina!
¡La mirada de un loco enamorado!
¡Que perdió para siempre a la sirena!...
Gotea... escurre... duerme,
que el dulce amanecer...
¡Jamás volverá a ser igual!
¡Marchítate entre brazos!
¡Que reinarás entre los muertos!
¡Con la lástima inmortal!
De aquél... que solo debiste amar...
¡Lágrimas! ¡Risas! ¡Tú!
L.V.