Rodrigo Marquez
Poeta recién llegado
En el silencio de mi reflexión
Percibo mi mundo interno.
En el interior de mi habitación
Consigo mi propio infierno.
Clavé un puñal en mi corazón
Y ahora me estoy muriendo.
Mi madre entró a mi habitación
Y vio que yo estaba muriendo.
Un grito fue su reacción
Y lloró mientras seguía viendo.
Veía abierto mi corazón
Veía la sangre de mi cuerpo.
Está lloviendo bajo techo
Llueven lágrimas y sangre
Es la sangre de mi pecho
Son las lágrimas de mi madre.
En mi próxima encarnación
Olvidaré este sentimiento,
No es más que auto-compasión
Por todo lo que estoy perdiendo.
Al final de esta oración
Me encontraré ya entre los muertos.
Está lloviendo bajo techo
Llueven lágrimas y sangre
Es la sangre de mi pecho
Son las lágrimas de mi madre.
Percibo mi mundo interno.
En el interior de mi habitación
Consigo mi propio infierno.
Clavé un puñal en mi corazón
Y ahora me estoy muriendo.
Mi madre entró a mi habitación
Y vio que yo estaba muriendo.
Un grito fue su reacción
Y lloró mientras seguía viendo.
Veía abierto mi corazón
Veía la sangre de mi cuerpo.
Está lloviendo bajo techo
Llueven lágrimas y sangre
Es la sangre de mi pecho
Son las lágrimas de mi madre.
En mi próxima encarnación
Olvidaré este sentimiento,
No es más que auto-compasión
Por todo lo que estoy perdiendo.
Al final de esta oración
Me encontraré ya entre los muertos.
Está lloviendo bajo techo
Llueven lágrimas y sangre
Es la sangre de mi pecho
Son las lágrimas de mi madre.