Zálassas
Poeta recién llegado
Lágrimas que pronto se secaron
sin darle una salida a su dolor.
Noches que hasta el alba se quedaron,
sin que se libere el corazón,
de esa inmensa carga que lo aflige,
de esa losa de miedo y pavor,
de saber que todo el mundo finge
y que no existe el verdadero amor.
Lágrimas que un día fueron ríos
que hacían más ligero mi vivir,
pero que tornáronse cuchillos
que abrieron mil heridas al seguir
su torpe camino por mis dos mejillas,
dejándome a su paso ese sentir:
Dolor, desgana, tristeza, apatía,
amor que no llega por miedo a sentir.
sin darle una salida a su dolor.
Noches que hasta el alba se quedaron,
sin que se libere el corazón,
de esa inmensa carga que lo aflige,
de esa losa de miedo y pavor,
de saber que todo el mundo finge
y que no existe el verdadero amor.
Lágrimas que un día fueron ríos
que hacían más ligero mi vivir,
pero que tornáronse cuchillos
que abrieron mil heridas al seguir
su torpe camino por mis dos mejillas,
dejándome a su paso ese sentir:
Dolor, desgana, tristeza, apatía,
amor que no llega por miedo a sentir.