Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
.
cómo olvidarlas si en su momento como bella ilusión
me pareció que era el peso de mi cuerpo sobre el tuyo
quien las exprimía de tu alma... era tarde y la luz de las bombillas
de la calle auguraba el fin de ése día y quizás de los mañanas
me mirabas a los ojos... lo hacías como quien mira un tronco
el campanario de una iglesia o la arquitectura de algún faro
en la punta sur de alguna isla... me mirabas
lo sé porque aún me arde el orgullo en el recuerdo
del aroma de violetas en donde creí sellaban abrazadas
nuestras almas el compromiso que sin firma en documento
alguno dice honesto... para siempre
las recuerdo y aún me duele tu mirada clavada en mi alma
... me duele porque mientras las miraba rodar por tus mejillas
yo imaginaba inocente que lo hacías... mirándome como un tronco sí
pero como aquel que con el tiempo y agua enverdece
y da hermosos frutos... sé que me mirabas como campanario
... sin embargo tu corazón no escuchaba música ninguna
... ni el golpe del badajo en la campana
no profundizó en ningún momento en la luz que enciende
por la noche el farolero y que a la distancia salva de naufragios
o acaricia con pasión la unión del cielo con el horizonte
me miraba en tu mirada cruzando enamorado de tu mano
cualquier infortunio y sentía emocionado que el par de gotas
de agua clara que inundaban tu mirada era el llanto del amor
que sabe que el amor no es perfecto... pero perfectible sí
con amor y con respeto
cómo olvidarlas si en su momento como hermoso espejismo
me pareció que era el peso de mi amor sobre del tuyo
quien inauguraba esa bella lluvia blanca
sin imaginarme nunca .amor... que tu alma era etérea... lacia y ligera
... era tarde corazón y volaste con presteza rumbo a la luz de las bombillas
... como hermosa mariposa hacía la calle con rumbo
quizás... a los mañanas... ... las recuerdo ahora cuerdo
... las recuerdo con las mías escurriendo por los ojos
... y rezando sencillamente ... por tu alma.
Due® 21.4.10
.
cómo olvidarlas si en su momento como bella ilusión
me pareció que era el peso de mi cuerpo sobre el tuyo
quien las exprimía de tu alma... era tarde y la luz de las bombillas
de la calle auguraba el fin de ése día y quizás de los mañanas
me mirabas a los ojos... lo hacías como quien mira un tronco
el campanario de una iglesia o la arquitectura de algún faro
en la punta sur de alguna isla... me mirabas
lo sé porque aún me arde el orgullo en el recuerdo
del aroma de violetas en donde creí sellaban abrazadas
nuestras almas el compromiso que sin firma en documento
alguno dice honesto... para siempre
las recuerdo y aún me duele tu mirada clavada en mi alma
... me duele porque mientras las miraba rodar por tus mejillas
yo imaginaba inocente que lo hacías... mirándome como un tronco sí
pero como aquel que con el tiempo y agua enverdece
y da hermosos frutos... sé que me mirabas como campanario
... sin embargo tu corazón no escuchaba música ninguna
... ni el golpe del badajo en la campana
no profundizó en ningún momento en la luz que enciende
por la noche el farolero y que a la distancia salva de naufragios
o acaricia con pasión la unión del cielo con el horizonte
me miraba en tu mirada cruzando enamorado de tu mano
cualquier infortunio y sentía emocionado que el par de gotas
de agua clara que inundaban tu mirada era el llanto del amor
que sabe que el amor no es perfecto... pero perfectible sí
con amor y con respeto
cómo olvidarlas si en su momento como hermoso espejismo
me pareció que era el peso de mi amor sobre del tuyo
quien inauguraba esa bella lluvia blanca
sin imaginarme nunca .amor... que tu alma era etérea... lacia y ligera
... era tarde corazón y volaste con presteza rumbo a la luz de las bombillas
... como hermosa mariposa hacía la calle con rumbo
quizás... a los mañanas... ... las recuerdo ahora cuerdo
... las recuerdo con las mías escurriendo por los ojos
... y rezando sencillamente ... por tu alma.
Due® 21.4.10
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