Giuliette
Poeta recién llegado
Lágrimas, caen por mi rostro
como una tormenta,
comienzan de forma lenta
a descender hacia la cubierta.
Y luego,
luego se desencadena,
porque han derribado la barrera
que construí con tanta faena.
Lágrimas, corren desconsoladamente
nacen en mi pecho, en el centro
el corazón;
y recorren un camino,
entre inspiración y expiración,
buscando hasta los ojos,
la ansiada liberación.
Lágrimas, que rompen como olas,
por la desesperación,
que ansían vaciar,
las penas del corazón.
No intentes detenerlas,
déjalas correr,
deja que cumplan, su fin
hacerte bien.
Es que si acaso lo intentas,
debes bien saber,
que volverán con más fuerza,
y volcarán su ser.
como una tormenta,
comienzan de forma lenta
a descender hacia la cubierta.
Y luego,
luego se desencadena,
porque han derribado la barrera
que construí con tanta faena.
Lágrimas, corren desconsoladamente
nacen en mi pecho, en el centro
el corazón;
y recorren un camino,
entre inspiración y expiración,
buscando hasta los ojos,
la ansiada liberación.
Lágrimas, que rompen como olas,
por la desesperación,
que ansían vaciar,
las penas del corazón.
No intentes detenerlas,
déjalas correr,
deja que cumplan, su fin
hacerte bien.
Es que si acaso lo intentas,
debes bien saber,
que volverán con más fuerza,
y volcarán su ser.