Enric
Poeta recién llegado
Lamento de la noche infectada
Ha llegado el tiempo
de constelaciones infectadas,
de reflejos esquivos y estrellas falsas.
El tiempo de las noches
de presagios turbios,
de cielo torturado por garras.
Ahora tétricas y erráticas
se nos ríen del porvenir
las constelaciones extrañas.
Siempre fueron como gritos las estrellas,
en mi noche, tan quietas,
como sorprendidas en presagios
clavadas en un cielo de eterna vela.
Como ecos en las noches viejas,
como voces de otros tiempos,
guerras de antaño,
y un infierno de ciudades enteras.
Así me sorprendieron
entre ansia de noche eterna,
de la esquina de mi visión fugaz
cayeron avatares estériles,
anunciados por los grillos de la técnica.
Cayeron sordos de gritos, de mugidos,
en un lecho de tinta y hojas secas.
Gran cuerpo de mujer violada,
oscuro de ríos, de sangre y bosques
donde muere la noche infectada;
en tus recovecos yacen
espíritus de otras noches,
de otro cielo, de otra tierra.
Si ya no vibra feroz la Luna
entre las falsas estrellas,
que sus fases antiguas al revés abstraiga
y nuestro destino tuerza,
esa Luna de guadaña.
Enric
Ha llegado el tiempo
de constelaciones infectadas,
de reflejos esquivos y estrellas falsas.
El tiempo de las noches
de presagios turbios,
de cielo torturado por garras.
Ahora tétricas y erráticas
se nos ríen del porvenir
las constelaciones extrañas.
Siempre fueron como gritos las estrellas,
en mi noche, tan quietas,
como sorprendidas en presagios
clavadas en un cielo de eterna vela.
Como ecos en las noches viejas,
como voces de otros tiempos,
guerras de antaño,
y un infierno de ciudades enteras.
Así me sorprendieron
entre ansia de noche eterna,
de la esquina de mi visión fugaz
cayeron avatares estériles,
anunciados por los grillos de la técnica.
Cayeron sordos de gritos, de mugidos,
en un lecho de tinta y hojas secas.
Gran cuerpo de mujer violada,
oscuro de ríos, de sangre y bosques
donde muere la noche infectada;
en tus recovecos yacen
espíritus de otras noches,
de otro cielo, de otra tierra.
Si ya no vibra feroz la Luna
entre las falsas estrellas,
que sus fases antiguas al revés abstraiga
y nuestro destino tuerza,
esa Luna de guadaña.
Enric
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