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Lamento en la barca

Mystique

Poeta recién llegado
Podría morder la distancia que inunda
este mar de separación.
Podría inventar los versos de amor
más afligidos, mientras mis lágrimas
andan a hurtadillas en la faz de
la congoja…


Pero nuestros corazones están

tan imbricados; a pesar de este
abismo espumoso que encarcela
nuestro sentir, que no me atrevería
a gemir en voz alta.


Quiero que me recuerdes como
el último día que bailamos junto
a la barca…


Hay un deseo platinado que danza

en las costas de la soledad y la luna
refleja memorias preñadas con tu
risa y susurrados –Te amo-


Cierro mis ojos y respiro profundo;
la fragancia de rosas en tu cabello,
me besa en hálitos de dulce provocación;
y suplico por un breve instante de tu
pícara seducción…


Tu última carta aun arde con una

tonada fúnebre; y su aroma desfila
frente a mí con muescas de absoluto
abandono.


He escrito una y mil veces la misma
misiva, buscando a tientas las palabras
precisas; pero mi musa se marchó dentro
de tu última sonrisa durante nuestra
despedida…


Voy a maldecir los siete mares hasta
que te regresen a mi playa; voy a hechizar
a las sirenas y enjaularlas en mi bahía;
para exigirle al mismísimo Neptuno
que te traiga a casa…


Lloraré tu ausencia a la quilla de esta

barca; cada día y cada noche; hasta que
regreses a llevarme y naveguemos juntos
de nuevo…

Porque no existe amor que pueda tomar
tu lugar, y no hay un reposo más feliz
para tu corazón; que las almohadas
de mi anhelante alma…
 
Podría morder la distancia que inunda
este mar de separación.
Podría inventar los versos de amor
más afligidos, mientras mis lágrimas
andan a hurtadillas en la faz de
la congoja…


Pero nuestros corazones están

tan imbricados; a pesar de este
abismo espumoso que encarcela
nuestro sentir, que no me atrevería
a gemir en voz alta.


Quiero que me recuerdes como
el último día que bailamos junto
a la barca…


Hay un deseo platinado que danza

en las costas de la soledad y la luna
refleja memorias preñadas con tu
risa y susurrados –Te amo-


Cierro mis ojos y respiro profundo;
la fragancia de rosas en tu cabello,
me besa en hálitos de dulce provocación;
y suplico por un breve instante de tu
pícara seducción…


Tu última carta aun arde con una

tonada fúnebre; y su aroma desfila
frente a mí con muescas de absoluto
abandono.


He escrito una y mil veces la misma
misiva, buscando a tientas las palabras
precisas; pero mi musa se marchó dentro
de tu última sonrisa durante nuestra
despedida…


Voy a maldecir los siete mares hasta
que te regresen a mi playa; voy a hechizar
a las sirenas y enjaularlas en mi bahía;
para exigirle al mismísimo Neptuno
que te traiga a casa…


Lloraré tu ausencia a la quilla de esta

barca; cada día y cada noche; hasta que
regreses a llevarme y naveguemos juntos
de nuevo…

Porque no existe amor que pueda tomar
tu lugar, y no hay un reposo más feliz
para tu corazón; que las almohadas
de mi anhelante alma…


Mistique
Es una poesía en donde se hace presente esa desgarradora añoranza, esos recuerdos hermosos que se quedaron grabados en el mármol de la memoria y en los vértices del alma.
Te felicito y dejo estrellas y saludos
Ana
 
Podría morder la distancia que inunda
este mar de separación.
Podría inventar los versos de amor
más afligidos, mientras mis lágrimas
andan a hurtadillas en la faz de
la congoja…


Pero nuestros corazones están

tan imbricados; a pesar de este
abismo espumoso que encarcela
nuestro sentir, que no me atrevería
a gemir en voz alta.


Quiero que me recuerdes como
el último día que bailamos junto
a la barca…


Hay un deseo platinado que danza

en las costas de la soledad y la luna
refleja memorias preñadas con tu
risa y susurrados –Te amo-


Cierro mis ojos y respiro profundo;
la fragancia de rosas en tu cabello,
me besa en hálitos de dulce provocación;
y suplico por un breve instante de tu
pícara seducción…


Tu última carta aun arde con una

tonada fúnebre; y su aroma desfila
frente a mí con muescas de absoluto
abandono.


He escrito una y mil veces la misma
misiva, buscando a tientas las palabras
precisas; pero mi musa se marchó dentro
de tu última sonrisa durante nuestra
despedida…


Voy a maldecir los siete mares hasta
que te regresen a mi playa; voy a hechizar
a las sirenas y enjaularlas en mi bahía;
para exigirle al mismísimo Neptuno
que te traiga a casa…


Lloraré tu ausencia a la quilla de esta

barca; cada día y cada noche; hasta que
regreses a llevarme y naveguemos juntos
de nuevo…

Porque no existe amor que pueda tomar
tu lugar, y no hay un reposo más feliz
para tu corazón; que las almohadas
de mi anhelante alma…


¡Cuanta congoja en tus versos y tanto amor que la cruel distancia siempre corrompe!
Tus magistrales letras conmueven el corazón.
Quizá un día llegue a tu anhelante alma, si lee estos sentidos versos.
¡Un placer leerte amigo!

¡Besos desde mi bosque, poeta!
 

Mil gracias, querida....muy agradecido por tu visita...Gracias por tus estrellas....
Un abrazo,
 
Gracias de corazón, querida Ana. Gracias por tus estrellas. Aprecio mucho tus palabras.
un abrazo,
 
Podría morder la distancia que inunda
este mar de separación.
Podría inventar los versos de amor
más afligidos, mientras mis lágrimas
andan a hurtadillas en la faz de
la congoja…


Pero nuestros corazones están

tan imbricados; a pesar de este
abismo espumoso que encarcela
nuestro sentir, que no me atrevería
a gemir en voz alta.


Quiero que me recuerdes como
el último día que bailamos junto
a la barca…


Hay un deseo platinado que danza

en las costas de la soledad y la luna
refleja memorias preñadas con tu
risa y susurrados –Te amo-


Cierro mis ojos y respiro profundo;
la fragancia de rosas en tu cabello,
me besa en hálitos de dulce provocación;
y suplico por un breve instante de tu
pícara seducción…


Tu última carta aun arde con una

tonada fúnebre; y su aroma desfila
frente a mí con muescas de absoluto
abandono.


He escrito una y mil veces la misma
misiva, buscando a tientas las palabras
precisas; pero mi musa se marchó dentro
de tu última sonrisa durante nuestra
despedida…


Voy a maldecir los siete mares hasta
que te regresen a mi playa; voy a hechizar
a las sirenas y enjaularlas en mi bahía;
para exigirle al mismísimo Neptuno
que te traiga a casa…


Lloraré tu ausencia a la quilla de esta

barca; cada día y cada noche; hasta que
regreses a llevarme y naveguemos juntos
de nuevo…

Porque no existe amor que pueda tomar
tu lugar, y no hay un reposo más feliz
para tu corazón; que las almohadas
de mi anhelante alma…
Una maravilla estimado, un gusto redondo totalmente hechizado por tus letras! saludos.
 
Querida Marlene... Infinitamente agradecido por tu presencia en mis letras,
Un abrazo cálido,
 
Podría morder la distancia que inunda
este mar de separación.
Podría inventar los versos de amor
más afligidos, mientras mis lágrimas
andan a hurtadillas en la faz de
la congoja…


Pero nuestros corazones están

tan imbricados; a pesar de este
abismo espumoso que encarcela
nuestro sentir, que no me atrevería
a gemir en voz alta.


Quiero que me recuerdes como
el último día que bailamos junto
a la barca…


Hay un deseo platinado que danza

en las costas de la soledad y la luna
refleja memorias preñadas con tu
risa y susurrados –Te amo-


Cierro mis ojos y respiro profundo;
la fragancia de rosas en tu cabello,
me besa en hálitos de dulce provocación;
y suplico por un breve instante de tu
pícara seducción…


Tu última carta aun arde con una

tonada fúnebre; y su aroma desfila
frente a mí con muescas de absoluto
abandono.


He escrito una y mil veces la misma
misiva, buscando a tientas las palabras
precisas; pero mi musa se marchó dentro
de tu última sonrisa durante nuestra
despedida…


Voy a maldecir los siete mares hasta
que te regresen a mi playa; voy a hechizar
a las sirenas y enjaularlas en mi bahía;
para exigirle al mismísimo Neptuno
que te traiga a casa…


Lloraré tu ausencia a la quilla de esta

barca; cada día y cada noche; hasta que
regreses a llevarme y naveguemos juntos
de nuevo…

Porque no existe amor que pueda tomar
tu lugar, y no hay un reposo más feliz
para tu corazón; que las almohadas
de mi anhelante alma…

Preciosa nostalgía en ausencias y soledades; en recuerdos que arrastra el amor, ante los mares de las despedidas.

Un placer acercarme.

Un beso y montones de estrellas, para tu Universo lírico.
 
Podría morder la distancia que inunda
este mar de separación.
Podría inventar los versos de amor
más afligidos, mientras mis lágrimas
andan a hurtadillas en la faz de
la congoja…


Pero nuestros corazones están

tan imbricados; a pesar de este
abismo espumoso que encarcela
nuestro sentir, que no me atrevería
a gemir en voz alta.


Quiero que me recuerdes como
el último día que bailamos junto
a la barca…


Hay un deseo platinado que danza

en las costas de la soledad y la luna
refleja memorias preñadas con tu
risa y susurrados –Te amo-


Cierro mis ojos y respiro profundo;
la fragancia de rosas en tu cabello,
me besa en hálitos de dulce provocación;
y suplico por un breve instante de tu
pícara seducción…


Tu última carta aun arde con una

tonada fúnebre; y su aroma desfila
frente a mí con muescas de absoluto
abandono.


He escrito una y mil veces la misma
misiva, buscando a tientas las palabras
precisas; pero mi musa se marchó dentro
de tu última sonrisa durante nuestra
despedida…


Voy a maldecir los siete mares hasta
que te regresen a mi playa; voy a hechizar
a las sirenas y enjaularlas en mi bahía;
para exigirle al mismísimo Neptuno
que te traiga a casa…


Lloraré tu ausencia a la quilla de esta

barca; cada día y cada noche; hasta que
regreses a llevarme y naveguemos juntos
de nuevo…

Porque no existe amor que pueda tomar
tu lugar, y no hay un reposo más feliz
para tu corazón; que las almohadas
de mi anhelante alma…
profundas letras, grato leerle
 
Mi querida Marián, muchísimas gracias por pasearte en mis letras, es un gusto para mi,
Un abrazo,
 

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