Osmara Cantero
Poeta adicto al portal
Alzando mi voz al cielo, hoy me nace este lamento
el corazón se rebela, palpitante en su desvelo
donde el amor se repliega, en sagrado mandamiento
despertando las pasiones, que estremecen el anhelo
Simulación de esperanza, que se pierde en conjeturas
aguijones de sarcasmo, que se clavan en la pena
silencios hechos de llanto, en la noche cruel y oscura
ilusiones desmenbradas, cargando con sus cadenas
Sentimientos centenarios, que batallan en la mente
egoìsmo de la especie, que se debate en quimera
cansancio hecho de espera, con el sabor de la muerte
y este tiempo que no entiende, de detener su carrera
Lucha incansable, que suplica un maňana
vidas que se apagan, con el soplo del viento
ya se acerca el final, ya la suerte está echada
el alma ya marchita, perece en el intento
Danos seňor esa luz, que nos lleve a tu camino
purifica nuestras almas, en esta vida fugaz
brindanos Dios tu perdón, ilumina nuestro sino
danos la fé que nos falta, bendícenos con tu paz.
el corazón se rebela, palpitante en su desvelo
donde el amor se repliega, en sagrado mandamiento
despertando las pasiones, que estremecen el anhelo
Simulación de esperanza, que se pierde en conjeturas
aguijones de sarcasmo, que se clavan en la pena
silencios hechos de llanto, en la noche cruel y oscura
ilusiones desmenbradas, cargando con sus cadenas
Sentimientos centenarios, que batallan en la mente
egoìsmo de la especie, que se debate en quimera
cansancio hecho de espera, con el sabor de la muerte
y este tiempo que no entiende, de detener su carrera
Lucha incansable, que suplica un maňana
vidas que se apagan, con el soplo del viento
ya se acerca el final, ya la suerte está echada
el alma ya marchita, perece en el intento
Danos seňor esa luz, que nos lleve a tu camino
purifica nuestras almas, en esta vida fugaz
brindanos Dios tu perdón, ilumina nuestro sino
danos la fé que nos falta, bendícenos con tu paz.