Marisa
Poeta adicto al portal
LAMENTOS
[FONT="]Reflejos de viento helado
[FONT="]que rozan en el hastío
[FONT="]resquebrajando las almas
[FONT="]que moran en el vacío.
[FONT="]
[FONT="]Hoy he mirado impaciente
[FONT="]esperando alguna contestación,
[FONT="]pero el infinito me envía señales
[FONT="]carentes de significado,
[FONT="]parece que todo estuviera consumado.
[FONT="]
[FONT="]No hay explicación tangible
[FONT="]y llora mi corazón
[FONT="]al ver que no es posible
[FONT="]calmar, ni matar el dolor.
[FONT="]
[FONT="]Hoy me siento triste y seca,
[FONT="]porque murió la razón
[FONT="]y navegan los lamentos
[FONT="]al borde de la indecisión.
[FONT="]
[FONT="]Se van quedando dormidos,
[FONT="]en una altanera cumbre,
[FONT="]se van perdiendo infundidos
[FONT="]en una podrida herrumbre.
[FONT="]
[FONT="]Nada puede consolarlos,
[FONT="]lloran hasta perecer,
[FONT="]se muerden los labios
[FONT="]creyendo,
[FONT="]que nunca van a caer.
[FONT="]
[FONT="]Y al final yacen abatidos
[FONT="]en su propia desilusión,
[FONT="]cayendo sobre el suelo heridos,
[FONT="]preñando las losas de miedo,
[FONT="]de silencio y desecación.
[FONT="]
[FONT="]Nada puede detenerlos,
[FONT="]ni siquiera erradicarlos,
[FONT="]y terminan oprimiendo el pecho
[FONT="]hasta que consigues expulsarlos.
[FONT="]
[FONT="]Ellos son los compañeros
[FONT="]de la pena y la soledad,
[FONT="]mientras más los invocas,
[FONT="]más rato se quedaran.
[FONT="]
[FONT="]Táchalos, sácalos, fúndelos,
[FONT="]en las brasas de tu fogón,
[FONT="]no dejes que te atormenten
[FONT="]y dañen tu corazón[FONT="].
[FONT="]Reflejos de viento helado
[FONT="]que rozan en el hastío
[FONT="]resquebrajando las almas
[FONT="]que moran en el vacío.
[FONT="]
[FONT="]Hoy he mirado impaciente
[FONT="]esperando alguna contestación,
[FONT="]pero el infinito me envía señales
[FONT="]carentes de significado,
[FONT="]parece que todo estuviera consumado.
[FONT="]
[FONT="]No hay explicación tangible
[FONT="]y llora mi corazón
[FONT="]al ver que no es posible
[FONT="]calmar, ni matar el dolor.
[FONT="]
[FONT="]Hoy me siento triste y seca,
[FONT="]porque murió la razón
[FONT="]y navegan los lamentos
[FONT="]al borde de la indecisión.
[FONT="]
[FONT="]Se van quedando dormidos,
[FONT="]en una altanera cumbre,
[FONT="]se van perdiendo infundidos
[FONT="]en una podrida herrumbre.
[FONT="]
[FONT="]Nada puede consolarlos,
[FONT="]lloran hasta perecer,
[FONT="]se muerden los labios
[FONT="]creyendo,
[FONT="]que nunca van a caer.
[FONT="]
[FONT="]Y al final yacen abatidos
[FONT="]en su propia desilusión,
[FONT="]cayendo sobre el suelo heridos,
[FONT="]preñando las losas de miedo,
[FONT="]de silencio y desecación.
[FONT="]
[FONT="]Nada puede detenerlos,
[FONT="]ni siquiera erradicarlos,
[FONT="]y terminan oprimiendo el pecho
[FONT="]hasta que consigues expulsarlos.
[FONT="]
[FONT="]Ellos son los compañeros
[FONT="]de la pena y la soledad,
[FONT="]mientras más los invocas,
[FONT="]más rato se quedaran.
[FONT="]
[FONT="]Táchalos, sácalos, fúndelos,
[FONT="]en las brasas de tu fogón,
[FONT="]no dejes que te atormenten
[FONT="]y dañen tu corazón[FONT="].