QUINSONNAS
Poeta fiel al portal
Viniendo de tu lucha agonizando
regreso con el alma claroscura
y acabo ante una amarga sepultura
que vas en mis entrañas excavando.
Inútil epitafio el de mi lápida
con frases inconexas lo tallaste
queriendo resumirme, torpe y rápida,
los múltiples rencores que callaste.
Deshecho ante mi tumba, justo enfrente,
su fosa entristecido la contemplo
a modo al parecer de un vil ejemplo
que niega a mi pasión de pretendiente.
Y así padezco y lloro compulsivo…
…¡Gritándome el dolor que sigo vivo!