Una persona común
Poeta recién llegado
Las 6:55 am,
casi casi la hora para entrar
a las 8 horas más largas del día.
Sí...
allí los relojes se arrastran,
se detienen
y luego se arrastran nuevamente.
Yo trato de no mirarlos
para que no se fije en mí y corra hacia el otro lado,
hacia el lado que se supone que camine normalmente,
no arrastrándose.
Pero es imposible;
cada tres camisas que llegan a mis manos
(trabajo en un taller de serigrafía)
miro los números de mi Casio negro.
Tiene las diferentes pinturas de 3 años,
o a lo mejor 2 años, no lo sé,
ya no sé ni cuánto tiempo llevo aquí
porque tampoco miro ese tiempo.
¿Para qué quiero saber cuánto tiempo llevo aquí?
Ya bastante tiempo utilizo
para mirar el tiempo que me falta para salir
de las 8 horas más largas del día.
Mientras pienso en esto
estoy parado frente a la máquina
que gira como máquina de patronales,
dándole vueltas a las camisas que pasan por unos "flashes"
para secar las pinturas que tienen
(en contra de su voluntad)
impregnadas.
En mi espalda está la máquina
que simula lo que pudiera ser el mismo infierno.
¿Las víctimas?
Las camisas que van en contra de su voluntad
a ser quemadas nuevamente
como para asegurar su castigo.
¿Qué pasa si el Casio
con pinturas de hace no sé cuántos años
pasa por la pasarela del mismo infierno?
¿Se quemará el tiempo también?
A lo mejor sea posible,
pero este Casio ha pasado conmigo muchas veces
las 8 horas más largas del día.
Le tengo mucho afecto.
Es el único que me dice que ya pasaron.
Es el único que me otorga la libertad programada.
Y en dicha libertad es que estoy escribiendo esto,
en el que involucré el tiempo para pensarlo
(si es que pienso).
Siempre he pensado que no pienso,
sino que vienen cascadas de imágenes
y yo selecciono cuál es y cuál no es,
pero pensar, pensar, no.
Acabo de involucrar más tiempo en estas líneas
y me queda poco tiempo
para volver a las 8 horas más largas del día.
Ahora que el tiempo debería arrastrarse
es lo menos que hace.
Ahora va corriendo
como si fuera a correr sus últimas olimpiadas
y lo está dando todo para retirarse en grande.
Pero mi Casio no lo registra.
Mi Casio es solo para las 8 horas más largas del día.
Aquí de nuevo,
son casi las 6:55 am.
casi casi la hora para entrar
a las 8 horas más largas del día.
Sí...
allí los relojes se arrastran,
se detienen
y luego se arrastran nuevamente.
Yo trato de no mirarlos
para que no se fije en mí y corra hacia el otro lado,
hacia el lado que se supone que camine normalmente,
no arrastrándose.
Pero es imposible;
cada tres camisas que llegan a mis manos
(trabajo en un taller de serigrafía)
miro los números de mi Casio negro.
Tiene las diferentes pinturas de 3 años,
o a lo mejor 2 años, no lo sé,
ya no sé ni cuánto tiempo llevo aquí
porque tampoco miro ese tiempo.
¿Para qué quiero saber cuánto tiempo llevo aquí?
Ya bastante tiempo utilizo
para mirar el tiempo que me falta para salir
de las 8 horas más largas del día.
Mientras pienso en esto
estoy parado frente a la máquina
que gira como máquina de patronales,
dándole vueltas a las camisas que pasan por unos "flashes"
para secar las pinturas que tienen
(en contra de su voluntad)
impregnadas.
En mi espalda está la máquina
que simula lo que pudiera ser el mismo infierno.
¿Las víctimas?
Las camisas que van en contra de su voluntad
a ser quemadas nuevamente
como para asegurar su castigo.
¿Qué pasa si el Casio
con pinturas de hace no sé cuántos años
pasa por la pasarela del mismo infierno?
¿Se quemará el tiempo también?
A lo mejor sea posible,
pero este Casio ha pasado conmigo muchas veces
las 8 horas más largas del día.
Le tengo mucho afecto.
Es el único que me dice que ya pasaron.
Es el único que me otorga la libertad programada.
Y en dicha libertad es que estoy escribiendo esto,
en el que involucré el tiempo para pensarlo
(si es que pienso).
Siempre he pensado que no pienso,
sino que vienen cascadas de imágenes
y yo selecciono cuál es y cuál no es,
pero pensar, pensar, no.
Acabo de involucrar más tiempo en estas líneas
y me queda poco tiempo
para volver a las 8 horas más largas del día.
Ahora que el tiempo debería arrastrarse
es lo menos que hace.
Ahora va corriendo
como si fuera a correr sus últimas olimpiadas
y lo está dando todo para retirarse en grande.
Pero mi Casio no lo registra.
Mi Casio es solo para las 8 horas más largas del día.
Aquí de nuevo,
son casi las 6:55 am.