coral
Una dama muy querida en esta casa.
xxxxxxx
En la vaga quietud que me consuela,
me interno en mí...
y todo lo que escondo
en el fondo de mi alma
se revela,
viejas quimeras
cargadas con mis penas,
como un enjambre
de abejas en la primavera.
Son intensas mis notas,
que oprimiendo en mi pecho
me arrebatan
la dormida pasividad en que duerme mi alma.
Un día iré a buscarme
entre viejos fantasmas
sedientos de esperanza,
y así daré vida
a mí fatigado cuerpo y
me detendré allí
recogiendo mis alas.
Algún día te escribiré un poema
donde cuente mi vida,
Y mis tristezas.
¡Oh! mi bien y recordado amigo
espero que algún día
¡tú vuelvas!
y calmes mis suspiros
y pueda de nuevo
desplegar las alas de mi alma
para así volar con ellas
a donde renace la esperanza.
me interno en mí...
y todo lo que escondo
en el fondo de mi alma
se revela,
viejas quimeras
cargadas con mis penas,
como un enjambre
de abejas en la primavera.
Son intensas mis notas,
que oprimiendo en mi pecho
me arrebatan
la dormida pasividad en que duerme mi alma.
Un día iré a buscarme
entre viejos fantasmas
sedientos de esperanza,
y así daré vida
a mí fatigado cuerpo y
me detendré allí
recogiendo mis alas.
Algún día te escribiré un poema
donde cuente mi vida,
Y mis tristezas.
¡Oh! mi bien y recordado amigo
espero que algún día
¡tú vuelvas!
y calmes mis suspiros
y pueda de nuevo
desplegar las alas de mi alma
para así volar con ellas
a donde renace la esperanza.
Coral.
Última edición:
