Évano
Libre, sin dioses.
Eres árbol y boca de viento susurrando palabras de amor
a una mujer, que escondida en la sombra tímida y callada,
escucha a tus hojas, como escuchó siempre.
Adherida a mi esqueleto titilante viajo al tiempo de ayer,
y recorro, con tu voz de viento, nuestro camino,
y enraízo, otra vez, el comienzo y el presente,
esperando en el futuro al pasado que avanza inevitable.
Eres árbol, y boca de viento, y hoja que habla,
y nube y duda nadando entre pájaros de cielo.
Eres nube que navega, sin rumbo, con viento que soplan
los pulmones del universo desplomado y viejo.
Eres corazón de árbol que habla y no entiende.
Pero aún así te espero, más que nunca,
aquí, debajo del árbol de siempre, el de la esperanza.
a una mujer, que escondida en la sombra tímida y callada,
escucha a tus hojas, como escuchó siempre.
Adherida a mi esqueleto titilante viajo al tiempo de ayer,
y recorro, con tu voz de viento, nuestro camino,
y enraízo, otra vez, el comienzo y el presente,
esperando en el futuro al pasado que avanza inevitable.
Eres árbol, y boca de viento, y hoja que habla,
y nube y duda nadando entre pájaros de cielo.
Eres nube que navega, sin rumbo, con viento que soplan
los pulmones del universo desplomado y viejo.
Eres corazón de árbol que habla y no entiende.
Pero aún así te espero, más que nunca,
aquí, debajo del árbol de siempre, el de la esperanza.
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