Agua de luna
Poeta fiel al portal
Con los sentimientos rotos
cual bolsillo vacío enmendado de hastío,
entro al casino de la vida y me siento
en la mesa del ineludible destino.
Rozando tu vera, el juego comienza,
la sonrisa incita a la apuesta...
Sin pensarlo, apuesto el corazón,
y tú, un trozo de dorada ilusión.
La espera es esencial...
Los movimientos imperceptibles
ocultan su afán de querer ganar
y la adrenalina revolcada palpita.
El miedo se desboca en la recta final,
pongo las cartas sobre la mesa...
veo en tu rostro que no conoces mi juego,
¡Par de corazones! Sonrío.
Pones en mi mano un revólver,
juegas a matar, aunque mueras.
Ya no hay nada que perder...
Miro la mesa vacía... y disparo.
cual bolsillo vacío enmendado de hastío,
entro al casino de la vida y me siento
en la mesa del ineludible destino.
Rozando tu vera, el juego comienza,
la sonrisa incita a la apuesta...
Sin pensarlo, apuesto el corazón,
y tú, un trozo de dorada ilusión.
La espera es esencial...
Los movimientos imperceptibles
ocultan su afán de querer ganar
y la adrenalina revolcada palpita.
El miedo se desboca en la recta final,
pongo las cartas sobre la mesa...
veo en tu rostro que no conoces mi juego,
¡Par de corazones! Sonrío.
Pones en mi mano un revólver,
juegas a matar, aunque mueras.
Ya no hay nada que perder...
Miro la mesa vacía... y disparo.
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