Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
Me cautivan tus pasos
Me roba la calma comprenderte
Se queda muerta la duda
y se aborta la pregunta
Y aquí entre nos
Entre encuentros y desencuentros
Más allá de la cicuta que se derrama entre malas palabras
Sobrevive lo solidario
Aquéllo que desafía al gen
Y al paradigma.
Sé que tantos te quiero no derrumban los muros
Ni los derrumba la noche que te llena de cariños
Ni el amanecer que te administra los pesados minutos
Es un bravo silencio el tuyo que mutila la ignominia
a cada paso
a cada puño
con lenguaje de lucha
Suelo decirte que eres diferente
Que no mueres
Ni disfrutas la muerte
Tantas otras conciencias no merecen la palabra solidaria
Desde su muerte levantan la mirada
Y nada ven desde su muerte
La felicidad estúpida tiene brillo de pantalla
Diálogo de comedia
Enquistada en la representación de la abnegancia
Sierva con la esclavitud de la feligresía de lo absurdo
Torpes espaldas que resucitan los valores del martirio
Y mugen
Y rumian
Celebrando el inmerecido homenaje
Que no tiene cuna
Ni razón
En la autoconmiseración vergonzante
del recurrido infortunio
de la mujer que dices
no sabe ser otra mujer.
Me roba la calma comprenderte
Se queda muerta la duda
y se aborta la pregunta
Y aquí entre nos
Entre encuentros y desencuentros
Más allá de la cicuta que se derrama entre malas palabras
Sobrevive lo solidario
Aquéllo que desafía al gen
Y al paradigma.
Sé que tantos te quiero no derrumban los muros
Ni los derrumba la noche que te llena de cariños
Ni el amanecer que te administra los pesados minutos
Es un bravo silencio el tuyo que mutila la ignominia
a cada paso
a cada puño
con lenguaje de lucha
Suelo decirte que eres diferente
Que no mueres
Ni disfrutas la muerte
Tantas otras conciencias no merecen la palabra solidaria
Desde su muerte levantan la mirada
Y nada ven desde su muerte
La felicidad estúpida tiene brillo de pantalla
Diálogo de comedia
Enquistada en la representación de la abnegancia
Sierva con la esclavitud de la feligresía de lo absurdo
Torpes espaldas que resucitan los valores del martirio
Y mugen
Y rumian
Celebrando el inmerecido homenaje
Que no tiene cuna
Ni razón
En la autoconmiseración vergonzante
del recurrido infortunio
de la mujer que dices
no sabe ser otra mujer.
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