Las chinches que soñaron una vida

Nada Vratovic

Poeta recién llegado
El Mundo Nuevo
tiene colmillos untados en mescalina
y miles de garras bulímicas que se arrastran por las calles:
tenias en busca de un anfitrión.
Bajo los cielos cubiertos de moho
hemos levantado altares en forma de edificios,
y como hormigas,
convertimos esos altares en colonias donde la reina es la Abominación
que enclaustramos y veneramos a la vez:
escondida por vergüenza,
adorada porque no podemos hacer más que amarla y fantasear con su muerte.
Es el reflejo de lo que fuimos y nunca más seremos,
lo que queremos ser y lo que en realidad somos.
Sus ochenta caras nos escupen a destiempo.
Bebemos su saliva en chupitos,
unas veces para olvidar
y otras para revolcarnos en el sadismo del rememorar compulsivo.

El Mundo Nuevo
es una sanguijuela obesa adicta a sus propias supuraciones.
Se inyecta humo contaminado en los mismos ojos
de los que luego mamamos nosotros.
Es la Falsa Madre.
¡Os llamo al parricidio!
Matadla para que sus carnes se nos despeguen de las manos y los sesos.
¿No os dais cuenta de que lo que creemos ver
no es más que lo que se filtra a través de su pellejo?

¡El Mundo Nuevo es un esquizofrénico
que nos ha clavado su medicación en los huesos!
Somos chinches atiborradas de droperidol
que soñamos una vida en el Vacío del que él huía.​
 
El Mundo Nuevo
tiene colmillos untados en mescalina
y miles de garras bulímicas que se arrastran por las calles:
tenias en busca de un anfitrión.
Bajo los cielos cubiertos de moho
hemos levantado altares en forma de edificios,
y como hormigas,
convertimos esos altares en colonias donde la reina es la Abominación
que enclaustramos y veneramos a la vez:
escondida por vergüenza,
adorada porque no podemos hacer más que amarla y fantasear con su muerte.
Es el reflejo de lo que fuimos y nunca más seremos,
lo que queremos ser y lo que en realidad somos.
Sus ochenta caras nos escupen a destiempo.
Bebemos su saliva en chupitos,
unas veces para olvidar
y otras para revolcarnos en el sadismo del rememorar compulsivo.

El Mundo Nuevo
es una sanguijuela obesa adicta a sus propias supuraciones.
Se inyecta humo contaminado en los mismos ojos
de los que luego mamamos nosotros.
Es la Falsa Madre.
¡Os llamo al parricidio!
Matadla para que sus carnes se nos despeguen de las manos y los sesos.
¿No os dais cuenta de que lo que creemos ver
no es más que lo que se filtra a través de su pellejo?

¡El Mundo Nuevo es un esquizofrénico
que nos ha clavado su medicación en los huesos!
Somos chinches atiborradas de droperidol
que soñamos una vida en el Vacío del que él huía.​
Desmenuzadas imagenes en ese analisis de
el mundo que ha creado el hombre; transparente
e intenso poema que conjuga realidad y trayectorias
que se engarzan a ese vacio final y definitivo.
felicidades. mis aplausos. luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba