Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
En tus últimas uñas en mi carne
puedo asir un atisbo de esperanza,
sin salir de mi cuerpo, sin cicatriz alguna.
Se han forjado un imperio en mis pestañas,
que sostiene miradas,
ruinosas estaciones,
hasta charcos de arena y hojarascas de plástico.
No hay quien pueda besar donde has pisado,
sin la esencia del luto.
Y dure lo que dure, mis labios estarán
muertos,
enterrados,
sumidos,
en tu estrangulamiento,
en el sol kamikaze que liquida tu sombra.
puedo asir un atisbo de esperanza,
sin salir de mi cuerpo, sin cicatriz alguna.
Se han forjado un imperio en mis pestañas,
que sostiene miradas,
ruinosas estaciones,
hasta charcos de arena y hojarascas de plástico.
No hay quien pueda besar donde has pisado,
sin la esencia del luto.
Y dure lo que dure, mis labios estarán
muertos,
enterrados,
sumidos,
en tu estrangulamiento,
en el sol kamikaze que liquida tu sombra.