Raul Matas Sanchez
Poeta adicto al portal
Ahí dan saltos de emoción, descubren la locomoción,
el tránsito de muñecas, juglares y emoticones,
juguetones, danzarines, un sinfin de marionetas,
aladas, vestidas todas ellas de ropas heladas,
manchadas de vestidos, vestidos manchados de helado, de agua,
de nuevos momentos, intentos, vanos remiendos de juguetes,
artefactos de uso diario, retretes,
ensueños de mago, de dimes y diretes,
transeuntes pequeños de la especie, chiquitos, niñitos,
de esos que corren por caminitos, y siembran locura,
espantan cinturas, de niñas, de hombres, de viejitas sin cordura,
que espantan los sueños, a gritos de encierro, en urnas, en cofres,
en sitios roedores, tenebrosos sinsabores, remiendos de sueños,
horrores, confines de honores, esos son los liberadores, los que rompen el tráfico, los que invaden los campos y cortan y pulen y esculpen y reunen,
los niños que corren despiertos de madrugada, espantando nanas,
seduciendo hazañas, unas veraderas guadañas, limones, estertores,
los finos señores de un día futuro,
un día seguro, que vengan en masa, en torno a tu casa, la llenen de grasa,
y sigan camino,
sonrientes, placenteros, igualmente timadores, soñadores, unos verdaderos,
señores!
el tránsito de muñecas, juglares y emoticones,
juguetones, danzarines, un sinfin de marionetas,
aladas, vestidas todas ellas de ropas heladas,
manchadas de vestidos, vestidos manchados de helado, de agua,
de nuevos momentos, intentos, vanos remiendos de juguetes,
artefactos de uso diario, retretes,
ensueños de mago, de dimes y diretes,
transeuntes pequeños de la especie, chiquitos, niñitos,
de esos que corren por caminitos, y siembran locura,
espantan cinturas, de niñas, de hombres, de viejitas sin cordura,
que espantan los sueños, a gritos de encierro, en urnas, en cofres,
en sitios roedores, tenebrosos sinsabores, remiendos de sueños,
horrores, confines de honores, esos son los liberadores, los que rompen el tráfico, los que invaden los campos y cortan y pulen y esculpen y reunen,
los niños que corren despiertos de madrugada, espantando nanas,
seduciendo hazañas, unas veraderas guadañas, limones, estertores,
los finos señores de un día futuro,
un día seguro, que vengan en masa, en torno a tu casa, la llenen de grasa,
y sigan camino,
sonrientes, placenteros, igualmente timadores, soñadores, unos verdaderos,
señores!