Mares y Cronopios
Poeta recién llegado
Me prometí una y mil veces no sufrir por tus ingrávidos ojos.
Me prometí fortaleza para no extrañar besos y caricias.
Busqué en recónditos espacios de mi alma las espinas de tus palabras
Y aquí me tienes mirándome, abrazándome, besándome
Dejas las sábanas frías a las diez de la mañana
Ni palomas, ni gaviotas, te llevas hasta mis alas
Te empecinas en explicar que hicimos un trato.
Besos de noche, placer ciego llegando la madrugada y al amanecer una suave caricia, beso en la frente y nos volveremos a ver...
Y a las diez, a las diez y diez, otra vez sentada frente al espejo explicandole a mi reflejo en llanto que no ame, que solo espere otra vez el "nos volveremos a ver"
Me prometí fortaleza para no extrañar besos y caricias.
Busqué en recónditos espacios de mi alma las espinas de tus palabras
Y aquí me tienes mirándome, abrazándome, besándome
Dejas las sábanas frías a las diez de la mañana
Ni palomas, ni gaviotas, te llevas hasta mis alas
Te empecinas en explicar que hicimos un trato.
Besos de noche, placer ciego llegando la madrugada y al amanecer una suave caricia, beso en la frente y nos volveremos a ver...
Y a las diez, a las diez y diez, otra vez sentada frente al espejo explicandole a mi reflejo en llanto que no ame, que solo espere otra vez el "nos volveremos a ver"