Aun escucho los ecos de los pasos
Que algún día recorrimos
Por la complicada cuidad.
La luz de la calle se pierde en la oscuridad
Infinita de nuestros secretos
Y te noto tan distante, como el mismo cielo
Que nos comprime y nos expulsa
Como resultado de un tonto juego.
La luna no se va a marchar,
y ya me ha mentido,
Porque tú ibas a estar
y has faltado.
Como rey sin trono
Y sin tierra
Como se trasportan las palabras
Sin perderse a tu oído
Si ya no hay aire,
Se lo ha tragado
La sombra del desvarió
Pensamiento, temerario
Y oportunista cronista de desamor.