Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Las formas del radón
Recuerdo las noches de verano,
con las ventanas abiertas
viendo al vecindario en su bregar…
Copula, copula,
copula la mula;
copula, copula,
copula el hurón.
Copula, copula,
copula la oruga;
copula, copula,
copula el riñón.
Riñones del mundo
ocupad la mansión;
rincones sagrados
y esquinas orondas
de aseo adornado
en orinas micción.
La casa infinita
sin entorno irradiado,
se embellece con mitras
y jarrones rosados;
con las flores silvestres
y salvajes pasados,
ya se habita de agreste
y se peina en su estado.
Sólo tiempos a veces
son de acierto casados,
y hay más casas campestres
de los no divorciados,
porque hicieron un pacto celeste
sin estar a nada obligados.
Copula el mundo,
copula el mundo copulador;
copula el cerdo, copula el señor,
copulan los dueños obispos,
copulan en curva de honor,
copulan y dicen su peste;
copulan y rezan,
copulan y piden perdón;
copulan poetas de mester,
copulan ascetas de oriente,
copulan los hijos de Orión.
Siluetas superpuestas
con su flujo discontinuo
alternando en la palestra;
la fémina se agacha
cogiendo una prenda,
que puesta en la tabla
la plancha y la presta,
y repite la sagrada ofrenda.
Detrás de una diosa planchando
siempre hay un planchador,
que realiza el acto dorado
ayudando a una limpia colada
como buen alternador.
Todo se ha terminado,
y la ropa se ha guardado
cada una en su cajón.
Amanece en el uranio
y se cierran las ventanas
por recato y por pudor;
lo que fue una noche de verano
es hipócrita en las formas del radón,
de una casa ordenada en su color
que ansiaba a toda brisa,
y transforma el tóxico que frisa
porque anoche había un cálido calor.
Recuerdo las noches de verano,
con las ventanas abiertas
viendo al vecindario en su bregar…
Copula, copula,
copula la mula;
copula, copula,
copula el hurón.
Copula, copula,
copula la oruga;
copula, copula,
copula el riñón.
Riñones del mundo
ocupad la mansión;
rincones sagrados
y esquinas orondas
de aseo adornado
en orinas micción.
La casa infinita
sin entorno irradiado,
se embellece con mitras
y jarrones rosados;
con las flores silvestres
y salvajes pasados,
ya se habita de agreste
y se peina en su estado.
Sólo tiempos a veces
son de acierto casados,
y hay más casas campestres
de los no divorciados,
porque hicieron un pacto celeste
sin estar a nada obligados.
Copula el mundo,
copula el mundo copulador;
copula el cerdo, copula el señor,
copulan los dueños obispos,
copulan en curva de honor,
copulan y dicen su peste;
copulan y rezan,
copulan y piden perdón;
copulan poetas de mester,
copulan ascetas de oriente,
copulan los hijos de Orión.
Siluetas superpuestas
con su flujo discontinuo
alternando en la palestra;
la fémina se agacha
cogiendo una prenda,
que puesta en la tabla
la plancha y la presta,
y repite la sagrada ofrenda.
Detrás de una diosa planchando
siempre hay un planchador,
que realiza el acto dorado
ayudando a una limpia colada
como buen alternador.
Todo se ha terminado,
y la ropa se ha guardado
cada una en su cajón.
Amanece en el uranio
y se cierran las ventanas
por recato y por pudor;
lo que fue una noche de verano
es hipócrita en las formas del radón,
de una casa ordenada en su color
que ansiaba a toda brisa,
y transforma el tóxico que frisa
porque anoche había un cálido calor.