babiano
Poeta fiel al portal
Las horas de cartón duro
no construyen vida ni aritmética.
No las nuestras que
sólo fueron horas cuadradas,
golpes de remo a la contra,
caídas de barro cuando llueve
y la lluvia es futuro imperfecto.
Son, las horas,
como láminas de hierro
que laceran los ojos,
como leves urgencias desde el 76
o tu ánfora de arcilla a medio acabar.
Y lo mismo que el tacto
ya murió, cerraremos por obras.
Y lo mismo morirá siempre tu figura
huyendo del poema
para no volver a colmar
mi habitación de urgencias,
o tu papel blanco sobre el que escribir
todas las mentiras que se me ocurran
desde ahora en adelante.
Llamémoslo, por ejemplo,
futuro definitivo.
no construyen vida ni aritmética.
No las nuestras que
sólo fueron horas cuadradas,
golpes de remo a la contra,
caídas de barro cuando llueve
y la lluvia es futuro imperfecto.
Son, las horas,
como láminas de hierro
que laceran los ojos,
como leves urgencias desde el 76
o tu ánfora de arcilla a medio acabar.
Y lo mismo que el tacto
ya murió, cerraremos por obras.
Y lo mismo morirá siempre tu figura
huyendo del poema
para no volver a colmar
mi habitación de urgencias,
o tu papel blanco sobre el que escribir
todas las mentiras que se me ocurran
desde ahora en adelante.
Llamémoslo, por ejemplo,
futuro definitivo.