Javier Palanca
Poeta fiel al portal
Las horas no tienen tiempo
ni son precisas ni exactas
ni tan siquiera contables.
Hay horas en los desmanes
y en el filo de la espada
o en las grietas del espejo.
Se de horas que visten miedos
y las pasiones profanas
o los vuelos del encaje.
Las horas van de azabache
y de estrofa engalanada
o de mar fundido en negro.
Hay horas de cobre viejo
y de telas estampadas
o como esponjas de alambre.
Se de horas de flujo amante
y de salinas amargas
o que se mueren sin dueño.
ni son precisas ni exactas
ni tan siquiera contables.
Hay horas en los desmanes
y en el filo de la espada
o en las grietas del espejo.
Se de horas que visten miedos
y las pasiones profanas
o los vuelos del encaje.
Las horas van de azabache
y de estrofa engalanada
o de mar fundido en negro.
Hay horas de cobre viejo
y de telas estampadas
o como esponjas de alambre.
Se de horas de flujo amante
y de salinas amargas
o que se mueren sin dueño.
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