Las hormigas...
Aquí sentada
en medio de mis desvaríos,
siento la orfandad de las hormigas
que despavoridas se dispersan
por los bordes del hormiguero...
y recurro a tus manos de agua
para atrapar silenciosos
los secretos de la noche.
Y recorremos gustosos
lugares que no existen
lloramos juntos
mientras las hormigas
se multiplican y nos devoran...
Y no podemos postergar
la necesidad de un abrazo,
el hambre aferrada a nuestra piel,
la urgencia de medir tu hombría
y mis tibios aleteos de mujer...
entonces, como única oración
repetimos muy quedito
lo mucho que nos amamos
y la falta que nos hacemos.
Al final, sentimos lo piquetes
de las bravas hormigas
que nos palpitan,
y van dejando regado
su veneno...
Aquí sentada
en medio de mis desvaríos,
siento la orfandad de las hormigas
que despavoridas se dispersan
por los bordes del hormiguero...
y recurro a tus manos de agua
para atrapar silenciosos
los secretos de la noche.
Y recorremos gustosos
lugares que no existen
lloramos juntos
mientras las hormigas
se multiplican y nos devoran...
Y no podemos postergar
la necesidad de un abrazo,
el hambre aferrada a nuestra piel,
la urgencia de medir tu hombría
y mis tibios aleteos de mujer...
entonces, como única oración
repetimos muy quedito
lo mucho que nos amamos
y la falta que nos hacemos.
Al final, sentimos lo piquetes
de las bravas hormigas
que nos palpitan,
y van dejando regado
su veneno...