Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
Las leyes del Juego
El Pez Teleológico encarama la procesión seguido por sus fieles,
algunos más escépticos atan sus tobillos a un yunque y se lanzan desde los puentes,
es plácido el mar y la alucinaciones frecuentes mientras nos mece,
cálido estado y manantial.
pensemos las incertidumbres.
una grano de arena lastima el interior de una ostra, perlado subcutáneo.
Ser Humano mira tus manos y los sueros, todo en ti es adicción.
contra ti mismo, contra las simbologías del dolor.
Buscar los preciados cimientos objetivos
es como buscar en un convento o en la plaza a dios.
no hay que ser poeta para darse cuanta
que ambas nacen de las cotidianas carencias y, por naturaleza,
las elevamos y multiplicamos.
¡Oigo un ingrato que se ríe, me niega, y golpea como un insecto
contra el quinqué! no estoy perdido, estoy más vivo y busco en el asombro
y en la subjetividad la parte precisa de una esencia. mi esencia.
abrumados e intoxicados como idiotas mercancías en un bazar
elevamos y multiplicamos nuestros atributos hacia una estratosférica
representación. llámase consumación de la máxima bondad, ubicuidad, ley universal.
A veces me alegro que la única ley de éste juego sea la de jugar.
El Pez Teleológico encarama la procesión seguido por sus fieles,
algunos más escépticos atan sus tobillos a un yunque y se lanzan desde los puentes,
es plácido el mar y la alucinaciones frecuentes mientras nos mece,
cálido estado y manantial.
pensemos las incertidumbres.
una grano de arena lastima el interior de una ostra, perlado subcutáneo.
Ser Humano mira tus manos y los sueros, todo en ti es adicción.
contra ti mismo, contra las simbologías del dolor.
Buscar los preciados cimientos objetivos
es como buscar en un convento o en la plaza a dios.
no hay que ser poeta para darse cuanta
que ambas nacen de las cotidianas carencias y, por naturaleza,
las elevamos y multiplicamos.
¡Oigo un ingrato que se ríe, me niega, y golpea como un insecto
contra el quinqué! no estoy perdido, estoy más vivo y busco en el asombro
y en la subjetividad la parte precisa de una esencia. mi esencia.
abrumados e intoxicados como idiotas mercancías en un bazar
elevamos y multiplicamos nuestros atributos hacia una estratosférica
representación. llámase consumación de la máxima bondad, ubicuidad, ley universal.
A veces me alegro que la única ley de éste juego sea la de jugar.