Puto Danielo
Poeta recién llegado
Por desgracia, no fui yo el que inventó el viento
que esta tarde te ha volado la falda,
pero si tengo la culpa de que me digas
que tengo, la mano tan larga.
Arto de calles y de moscas estáticas,
cierro un cajón tan negro,
como el humo de las fábricas.
Sin pincharme con las espinas del pescado,
en un tiempo, en que me recompensa más
amar que ser amado,
te entrego las llaves de mi tejado.
Resulta que ya los pájaros no se posan,
ahora se seca tu colada
las flores en el tiesto rebosan
como tus cabellos, en mi almohada.
Aunque en extrañas circunstancias,
siempre te hablo en tus sueños,
con la soledad es mejor guardar las distancias
y no debes nunca probarte un collar sin dueño,
Sin cambiar besos por armas,
disfruto de mi Anarquía
no soy moneda de cambio,
ni héroe de la guerra fría.
Sin ti ya no seria, trigo limpio
o agua que sacia la sed,
niños jugando en los columpios
ni luces del amanecer.
que esta tarde te ha volado la falda,
pero si tengo la culpa de que me digas
que tengo, la mano tan larga.
Arto de calles y de moscas estáticas,
cierro un cajón tan negro,
como el humo de las fábricas.
Sin pincharme con las espinas del pescado,
en un tiempo, en que me recompensa más
amar que ser amado,
te entrego las llaves de mi tejado.
Resulta que ya los pájaros no se posan,
ahora se seca tu colada
las flores en el tiesto rebosan
como tus cabellos, en mi almohada.
Aunque en extrañas circunstancias,
siempre te hablo en tus sueños,
con la soledad es mejor guardar las distancias
y no debes nunca probarte un collar sin dueño,
Sin cambiar besos por armas,
disfruto de mi Anarquía
no soy moneda de cambio,
ni héroe de la guerra fría.
Sin ti ya no seria, trigo limpio
o agua que sacia la sed,
niños jugando en los columpios
ni luces del amanecer.