Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
No se adivina el estanque
se quedó paseado por los Cisnes,
como se pasean los idilios
que se fraguan en las mareas.
Son cometas que se unen
entre chasquidos de besos,
son los ayes del misterio
que unen corazones hambrientos.
Y se llegan esas luces
azules y blancas,
rodeadas de zafiros
rubíes y verdes esmeraldas...
Eterna sonrisa del Alma
cuando se entrega, se ensalza
que llegan los granates,
a engarzar dos seres que aman.
Rosario de Cuenca Esteban