LAS "MELÓDICAS" DEL TAMBOURA
-¡Algo de vino, chicuela!
-¿Vienes rancio, Presidente,
o quizás es el relente
de esta noche tan locuela?
-Es que me duele una muela
y no estoy para sermones.
-¡No me toques los cojones,
que ya estaba preparada
una grandiosa velada
con tintorro y salchichones!
-Pues la muela dormiremos
con coñac y con orujo,
y aunque me haya visto un brujo
el dolor soportaremos.
-A tus pies nos postraremos
si a pesar de tu fatiga
la chicuela se te liga
y te compone el semblante.
-Cuando la veo delante
mi padecer se mitiga!
(Llega moviendo caderas
la chicuela con un frasco)
-Traigo un poco de tabasco
para aliviar tus ojeras.
-¡Pensarás que son maneras
de tratar a un medio muerto!
-Pues me dijeron que es cierto,
que el tabasco tranquiliza,
que los dolores suaviza,
y que mantiene despierto.
-No me tomes por idiota
y siéntate en esta mesa
que, con tus labios de fresa,
el dolor ya ni se nota.
-¡Tienes alma de carota,
pero me gusta mimarte
que tus poemas son Arte
y tus versos me enternecen.
Tanto es así que perecen
mis carnes al escucharte!
(Atónitos los demás,
por tan hermosas palabras,
urdieron bromas macabras
que no olvidarán jamás)
-Aprovechando el compás
(dijo un borde mosquetero)
¿Por qué no sirves primero
y dejas que el Presidente
siembre en papel la simiente
de algo inédito y certero?
-¡Aceptado el desafío!
-¿Nos pretendes sorprender?
-Ni lo puedes suponer:
¡Ya verás la que te lío!
-¿Tan seguro? No me fío:
¡De la retórica abusas!
-Ni "negras" ni "semifusas",
pero "Melódicas" son...
¡Y que traigan el porrón:
Es el Tiempo de las Musas!
LAS "MELÓDICAS"
Con su porte femenino
resaltado por el alba en primavera,
el semblante de platino,
la sedosa cabellera
son la envidia de la Ninfa y la Quimera.
Es la diosa del romero,
del tomillo, de la jara y de la rosa.
Es la musa que venero
por su cara deliciosa,
porque exhibe sus andares maliciosa.
Del Tamboura es camarera,
siempre alegre, encantadora y divertida.
Es simpática y sincera.
Casi nunca está afligida.
¡Mis "Melódicas" le brindo de por vida!
EPÍLOGO
Y la moza, tras servirles vino y queso,
en el rostro del rapsoda puso un beso.
--..--
Chu
-¡Algo de vino, chicuela!
-¿Vienes rancio, Presidente,
o quizás es el relente
de esta noche tan locuela?
-Es que me duele una muela
y no estoy para sermones.
-¡No me toques los cojones,
que ya estaba preparada
una grandiosa velada
con tintorro y salchichones!
-Pues la muela dormiremos
con coñac y con orujo,
y aunque me haya visto un brujo
el dolor soportaremos.
-A tus pies nos postraremos
si a pesar de tu fatiga
la chicuela se te liga
y te compone el semblante.
-Cuando la veo delante
mi padecer se mitiga!
(Llega moviendo caderas
la chicuela con un frasco)
-Traigo un poco de tabasco
para aliviar tus ojeras.
-¡Pensarás que son maneras
de tratar a un medio muerto!
-Pues me dijeron que es cierto,
que el tabasco tranquiliza,
que los dolores suaviza,
y que mantiene despierto.
-No me tomes por idiota
y siéntate en esta mesa
que, con tus labios de fresa,
el dolor ya ni se nota.
-¡Tienes alma de carota,
pero me gusta mimarte
que tus poemas son Arte
y tus versos me enternecen.
Tanto es así que perecen
mis carnes al escucharte!
(Atónitos los demás,
por tan hermosas palabras,
urdieron bromas macabras
que no olvidarán jamás)
-Aprovechando el compás
(dijo un borde mosquetero)
¿Por qué no sirves primero
y dejas que el Presidente
siembre en papel la simiente
de algo inédito y certero?
-¡Aceptado el desafío!
-¿Nos pretendes sorprender?
-Ni lo puedes suponer:
¡Ya verás la que te lío!
-¿Tan seguro? No me fío:
¡De la retórica abusas!
-Ni "negras" ni "semifusas",
pero "Melódicas" son...
¡Y que traigan el porrón:
Es el Tiempo de las Musas!
LAS "MELÓDICAS"
Con su porte femenino
resaltado por el alba en primavera,
el semblante de platino,
la sedosa cabellera
son la envidia de la Ninfa y la Quimera.
Es la diosa del romero,
del tomillo, de la jara y de la rosa.
Es la musa que venero
por su cara deliciosa,
porque exhibe sus andares maliciosa.
Del Tamboura es camarera,
siempre alegre, encantadora y divertida.
Es simpática y sincera.
Casi nunca está afligida.
¡Mis "Melódicas" le brindo de por vida!
EPÍLOGO
Y la moza, tras servirles vino y queso,
en el rostro del rapsoda puso un beso.
--..--
Chu
::. Besos. Chu.