Zillah
Poeta recién llegado
Las miradas no han cambiado
a través de los siglos; pero las
almas han cambiado más que
nuestras ciudades.
La culpa de los pecados pasados
recae sobre nuestros hombros como
un universo de arrepentimientos.
Somos héroes byronianos.
Los látigos se convertirán en plumas
para suavizar los corazones de piedra.
Pero la oscuridad prevalecerá, es difícil
abandonar los que nos dio vida.
A mi me toca cargar con ese dolor;
porque hay noches para la tortura,
donde en el barro de la mente se
puede saborear la soledad.
a través de los siglos; pero las
almas han cambiado más que
nuestras ciudades.
La culpa de los pecados pasados
recae sobre nuestros hombros como
un universo de arrepentimientos.
Somos héroes byronianos.
Los látigos se convertirán en plumas
para suavizar los corazones de piedra.
Pero la oscuridad prevalecerá, es difícil
abandonar los que nos dio vida.
A mi me toca cargar con ese dolor;
porque hay noches para la tortura,
donde en el barro de la mente se
puede saborear la soledad.