martamarques
Poeta adicto al portal
Las navajas de albacete
En navajas de Albacete
de apariencia solitaria,
negro perfil de jinete
blanca su jaca montaba.
La silla de su caballo
trae montura de plata,
lleva en la grupa a su amor
una morena enancada,
con hebras de sol y luna
y su guitarra encordada.
(¡Morena de su pasión
bajo la luna de plata!),
lleva en sus ojos luceros
y muy negra su mirada,
gitano es su gran amor
dice la noche estrellada.
(¡Ay! Nunca debiste amarlo,
repite su alma angustiada).
quebrantaste el compromiso
pues estabas entregada,
(¡La joven tenía dueño
desde su lejana infancia!)
II
Bajo la noche silente
entre nieblas y rocío,
aparecen de la nada
el despechado marido
y su cobarde comparsa;
dejan la moza en el suelo
con el cuerpo malherido,
¡Adelfas de flores rojas
le bordaron la camisa
a su cuerpo recogido!
(¡Llora gitanillo, llora,
por esos sueños perdidos,
ya no nacerá el rapaz
que ella llevaba escondido!)
Hablaron negros puñales
cual lobos enceguecidos,
uno tras otro se ensañan
del corcel su fiel amigo.
Mil maldiciones se gritan
no obstante ningún gemido.
Se apagaron los faroles
que quedaban encendidos,
fue una lucha cuerpo a cuerpo
restallaron los cuchillos.
En navajas de Albacete
quedó un cuerpo mal herido,
¡El suelo vistió de sangre!
(Ríos de sangre… ¡Dios mío!)
III
Nunca debiste raptarla
ella tenía destino,
la boda estaba arreglada
quebrantaste el compromiso,
de entregarla esa mañana...
una mañana de luto
sin flores ni guirnaldas,
los cristales estallaron
en una y mil campanadas,
sonaron a camposanto
en toda aquella plaza.
¡Vestidas de tules negros
blancas palomas volaban!
Marta marques
En navajas de Albacete
de apariencia solitaria,
negro perfil de jinete
blanca su jaca montaba.
La silla de su caballo
trae montura de plata,
lleva en la grupa a su amor
una morena enancada,
con hebras de sol y luna
y su guitarra encordada.
(¡Morena de su pasión
bajo la luna de plata!),
lleva en sus ojos luceros
y muy negra su mirada,
gitano es su gran amor
dice la noche estrellada.
(¡Ay! Nunca debiste amarlo,
repite su alma angustiada).
quebrantaste el compromiso
pues estabas entregada,
(¡La joven tenía dueño
desde su lejana infancia!)
II
Bajo la noche silente
entre nieblas y rocío,
aparecen de la nada
el despechado marido
y su cobarde comparsa;
dejan la moza en el suelo
con el cuerpo malherido,
¡Adelfas de flores rojas
le bordaron la camisa
a su cuerpo recogido!
(¡Llora gitanillo, llora,
por esos sueños perdidos,
ya no nacerá el rapaz
que ella llevaba escondido!)
Hablaron negros puñales
cual lobos enceguecidos,
uno tras otro se ensañan
del corcel su fiel amigo.
Mil maldiciones se gritan
no obstante ningún gemido.
Se apagaron los faroles
que quedaban encendidos,
fue una lucha cuerpo a cuerpo
restallaron los cuchillos.
En navajas de Albacete
quedó un cuerpo mal herido,
¡El suelo vistió de sangre!
(Ríos de sangre… ¡Dios mío!)
III
Nunca debiste raptarla
ella tenía destino,
la boda estaba arreglada
quebrantaste el compromiso,
de entregarla esa mañana...
una mañana de luto
sin flores ni guirnaldas,
los cristales estallaron
en una y mil campanadas,
sonaron a camposanto
en toda aquella plaza.
¡Vestidas de tules negros
blancas palomas volaban!
Marta marques
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