Ton Rodriguez
Poeta asiduo al portal
Despacio, siempre despacio,
casi inmóvil,
como la niebla sobre el lago
me entregaré a las sombras,
seguiré la estela de hojas muertas
que el viento deja a su paso
en las tardes de otoño,
escucharé el aleteo de la lechuza
que dibuja espirales
en la oscuridad de la noche,
y arrebata al sueño
el lúgubre tañido de las campanas,
rompiendo el silencio
del árbol muerto,
caminaré tras las huellas
de los sueños perdidos
entre juguetes rotos y olvidados
en el viejo desván de la memoria,
me entregaré, vencido,
a la eterna corriente del río
que fluye entre las negras
columnas del olvido,
y me marcharé despacio,
muy despacio,
sin un ruido,
dejando tras de mí las sombras
que barajan mi destino.
Ton R.
casi inmóvil,
como la niebla sobre el lago
me entregaré a las sombras,
seguiré la estela de hojas muertas
que el viento deja a su paso
en las tardes de otoño,
escucharé el aleteo de la lechuza
que dibuja espirales
en la oscuridad de la noche,
y arrebata al sueño
el lúgubre tañido de las campanas,
rompiendo el silencio
del árbol muerto,
caminaré tras las huellas
de los sueños perdidos
entre juguetes rotos y olvidados
en el viejo desván de la memoria,
me entregaré, vencido,
a la eterna corriente del río
que fluye entre las negras
columnas del olvido,
y me marcharé despacio,
muy despacio,
sin un ruido,
dejando tras de mí las sombras
que barajan mi destino.
Ton R.