Gecito Dzuba
Poeta recién llegado
Pasando mares y desiertos,
pasando las montañas tan abiertas
la suerte se negaba enseñar
la sencillez de la belleza
de la humilde realeza
de chica tan normal.
Entró un rayo de la luz,
lució mi vida de esperanza
de que yo pueda volver
a descubrir y a perder,
la playa a tomar
y la arena masticar.
Quitando polvo de sonrisas
que ha un tiempo que esperan
lucir mi mundo interior,
saber que va todo mejor,
soñar contigo de un viaje
al fin del mundo. Con cariño
pon tu manita en la mía,
coge tu bañador mas fino,
escribe nota en ordenador
que no volvías, hasta nunca,
que con un chico tan normal
te escapaste para siempre...
Nos amaremos bajo el sol,
nos reiremos hasta tarde
y al mirarte en los ojos
tus labios se me acercarán
me besarás en un abrazo,
te caerá el bañador,
al olvidar de un multón
sin nada de pudor
haremos el amor.
Con bocas secas de los besos,
con un temblor en corazón
susurrarás algo suave,
y con cariño en los ojos
te besaré, te amaré,
prometeré la eternidad
de la felicidad nuestra.
Y sacudiendo el bañador
de las arenas blancas
iremos a cantar el son
a prepararnos repetir
las oleadas de pasión.
pasando las montañas tan abiertas
la suerte se negaba enseñar
la sencillez de la belleza
de la humilde realeza
de chica tan normal.
Entró un rayo de la luz,
lució mi vida de esperanza
de que yo pueda volver
a descubrir y a perder,
la playa a tomar
y la arena masticar.
Quitando polvo de sonrisas
que ha un tiempo que esperan
lucir mi mundo interior,
saber que va todo mejor,
soñar contigo de un viaje
al fin del mundo. Con cariño
pon tu manita en la mía,
coge tu bañador mas fino,
escribe nota en ordenador
que no volvías, hasta nunca,
que con un chico tan normal
te escapaste para siempre...
Nos amaremos bajo el sol,
nos reiremos hasta tarde
y al mirarte en los ojos
tus labios se me acercarán
me besarás en un abrazo,
te caerá el bañador,
al olvidar de un multón
sin nada de pudor
haremos el amor.
Con bocas secas de los besos,
con un temblor en corazón
susurrarás algo suave,
y con cariño en los ojos
te besaré, te amaré,
prometeré la eternidad
de la felicidad nuestra.
Y sacudiendo el bañador
de las arenas blancas
iremos a cantar el son
a prepararnos repetir
las oleadas de pasión.