José Mª Lafuente Barros
Poeta recién llegado
Las palabras no son suficientes
cuando perece la gente
el alma se inunda de pena
crees no poder seguir
en tu humilde morada
imposible vivir
algo de ti, en tu ser, se muere
quebrado de tanto sufrir
no comes, ni bebes, ni duermes
te azotas, te pegas, te tensas
no lo logras asumir
Sólos en el mundo entero
¿aún tienes que seguir?
pides la muerte a gritos
el eco no pasa de ahí
tras meses de ayuno austero
pastillas para dormir
oración y lloro sereno
los vecinos se apenan de ti
los niños en su propia condena
les tienes que suplir
sus menudas lágrimas enjugarles
abrazarles, amarles y explicarles
que su madre murió y partió
muy lejos de aquí...
Todos unidos en peña
con tamaña espina
en el corazón esquirlas
espíritus sangrantes
almas abatidas...
En tierras de Unamuno
el alivio, factor común, es uno
respirando aires africanos
todos juntos cómo hermanos
el alma se sosiega, el espíritu se serena
que del cuerpo, de tanta angustia...
muestra las penas.
cuando perece la gente
el alma se inunda de pena
crees no poder seguir
en tu humilde morada
imposible vivir
algo de ti, en tu ser, se muere
quebrado de tanto sufrir
no comes, ni bebes, ni duermes
te azotas, te pegas, te tensas
no lo logras asumir
Sólos en el mundo entero
¿aún tienes que seguir?
pides la muerte a gritos
el eco no pasa de ahí
tras meses de ayuno austero
pastillas para dormir
oración y lloro sereno
los vecinos se apenan de ti
los niños en su propia condena
les tienes que suplir
sus menudas lágrimas enjugarles
abrazarles, amarles y explicarles
que su madre murió y partió
muy lejos de aquí...
Todos unidos en peña
con tamaña espina
en el corazón esquirlas
espíritus sangrantes
almas abatidas...
En tierras de Unamuno
el alivio, factor común, es uno
respirando aires africanos
todos juntos cómo hermanos
el alma se sosiega, el espíritu se serena
que del cuerpo, de tanta angustia...
muestra las penas.