Infame
Poeta recién llegado
Entre lo verde y lo árido,
lo gris y lo amargo,
la suerte y su muerte
y mi largo letargo
Solamente quedo yo,
aunque ya no sea yo.
En mi cuello, atascadas,
las cenizas de mi voz
Y del hollín de mis pulmones,
saqué un par de corazones
que despertaron mis pasiones
con su latir y vibraciones
No hay comparación,
el fantasma ya expiró
el latido de ese niño
que con el niño marchó
Y mi amargo crecimiento
hacia un sol que no calienta,
pero que almenos espanta
a quien disparó la afrenta
Y ese sol que no calienta
Y ese hollín de mis pulmones
Y en mi cuello atascadas
Las palabras que te debo
lo gris y lo amargo,
la suerte y su muerte
y mi largo letargo
Solamente quedo yo,
aunque ya no sea yo.
En mi cuello, atascadas,
las cenizas de mi voz
Y del hollín de mis pulmones,
saqué un par de corazones
que despertaron mis pasiones
con su latir y vibraciones
No hay comparación,
el fantasma ya expiró
el latido de ese niño
que con el niño marchó
Y mi amargo crecimiento
hacia un sol que no calienta,
pero que almenos espanta
a quien disparó la afrenta
Y ese sol que no calienta
Y ese hollín de mis pulmones
Y en mi cuello atascadas
Las palabras que te debo