Las palabras no existen sin ti. Eres un idioma sin vocales,
de tus ojos procede el silencio nunca mudo, hablas al respirar,
me entretiene el ritmo de tu canto, sin una música, solo palabras
que llegan como olas a mi puerto, entre los labios tu comisura
se abre para que vea los espejos donde se reflejan los días,
es un libro tu lengua con jeroglíficos que acuñamos al hablar,
arcanos viejos que, como en una oración, se repiten en las horas
de la noche, en la soledad de estar juntos cuando tú te acercas
al ventanal buscando la luna triste y yo me hundo entre las sábanas,
escondido de ti, para descubrir tus pasos si regresas a este nido
de confidencias y amor, a este cálido silencio desde el que yo te nombro,
desde el que tú me hablas con la voz de la memoria, con las sílabas
que niegan el olvido, con los verbos que susurran al llegar a mis oídos
tu verdad. Las palabras no existen sin ti, porque tú eres las palabras.
de tus ojos procede el silencio nunca mudo, hablas al respirar,
me entretiene el ritmo de tu canto, sin una música, solo palabras
que llegan como olas a mi puerto, entre los labios tu comisura
se abre para que vea los espejos donde se reflejan los días,
es un libro tu lengua con jeroglíficos que acuñamos al hablar,
arcanos viejos que, como en una oración, se repiten en las horas
de la noche, en la soledad de estar juntos cuando tú te acercas
al ventanal buscando la luna triste y yo me hundo entre las sábanas,
escondido de ti, para descubrir tus pasos si regresas a este nido
de confidencias y amor, a este cálido silencio desde el que yo te nombro,
desde el que tú me hablas con la voz de la memoria, con las sílabas
que niegan el olvido, con los verbos que susurran al llegar a mis oídos
tu verdad. Las palabras no existen sin ti, porque tú eres las palabras.