Las palabras
Cada día que pasa, es un día que se escapa.
El tiempo se acaba y simplemente me deja con una mirada que es
casi siempre de miedo o esperanza.
Admito que el miedo puede allanarme
o simplemente rozarme.
Que tonto dirán algunos, que infantil dirán otros.
Pero, ¿Qué pueden decir para dañarnos?
Ellas solo están a la espera de que el día llegue y
que solo deje un cuerpo sin alma.
Aunque el miedo queda y deja pensando
¿Qué habremos echo que sea para tanto?
Las palabras son como flechas y nosotros como aves,
que tratamos de no morir en un instante.
Supongo que ese es el chiste de la vida,
supongo que es una alegría,
supongo que es una agonía que deja una buena herida.
Cuando el ave cae no hay siempre alguien que este para atraparla,
así que hay que dar un esfuerzo extra para no ser la presa de las palabras.
Que no descansan para algún día atraparnos en sus garras.
Así que lector amigo,
no perdamos la esperanza
de que llegue el día en que alguien apague esas palabras.
Cada día que pasa, es un día que se escapa.
El tiempo se acaba y simplemente me deja con una mirada que es
casi siempre de miedo o esperanza.
Admito que el miedo puede allanarme
o simplemente rozarme.
Que tonto dirán algunos, que infantil dirán otros.
Pero, ¿Qué pueden decir para dañarnos?
Ellas solo están a la espera de que el día llegue y
que solo deje un cuerpo sin alma.
Aunque el miedo queda y deja pensando
¿Qué habremos echo que sea para tanto?
Las palabras son como flechas y nosotros como aves,
que tratamos de no morir en un instante.
Supongo que ese es el chiste de la vida,
supongo que es una alegría,
supongo que es una agonía que deja una buena herida.
Cuando el ave cae no hay siempre alguien que este para atraparla,
así que hay que dar un esfuerzo extra para no ser la presa de las palabras.
Que no descansan para algún día atraparnos en sus garras.
Así que lector amigo,
no perdamos la esperanza
de que llegue el día en que alguien apague esas palabras.