Rafael Llamas Jimenez
Poeta veterano en el portal
"Las pilas del lavadero"
Mientras lava un delantal
en la pila de la plaza,
pompas de jabón casero
se le escapan de añoranza.
Aunque llena de remiendos
que de noche le cosía,
como los chorros del oro
su ropita la lucía.
Solo llevaba una manta
el día que me casé,
pero nunca pasé frío
en los brazos de José.
Con un cestillo se aleja
dejando en el lavadero,
setenta años de amor
de su esposo y compañero.
Hasta mañana, ¡Manuela¡
Vaya usted con Dios, ¡Pilar!
La lavadora es moderna
pero no sabe escuchar.
Rafael Llamas Jiménez
Mientras lava un delantal
en la pila de la plaza,
pompas de jabón casero
se le escapan de añoranza.
Aunque llena de remiendos
que de noche le cosía,
como los chorros del oro
su ropita la lucía.
Solo llevaba una manta
el día que me casé,
pero nunca pasé frío
en los brazos de José.
Con un cestillo se aleja
dejando en el lavadero,
setenta años de amor
de su esposo y compañero.
Hasta mañana, ¡Manuela¡
Vaya usted con Dios, ¡Pilar!
La lavadora es moderna
pero no sabe escuchar.
Rafael Llamas Jiménez
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