Puedo decir pocas cosas de ti, del mundo que te confiere
de la mente finita que te invade
es cierto no eres la más lista
tampoco la más hermosa
pero sí la que yo quería.
El simple hecho de esos hermoso y ciegos ojos
de tu pelo liso que desciende por los hombros
me recuerda a la luz de tu sonrisa,
esa que con tantos defectos al final te salió bien.
Puedo decir realmente poco de ti, pues corrientemente
del odio pasé al amor, como cualquier amigo
como cualquier enfermo, tan corriente como tu nuevo amorío,
es cierto tengo celos de él,
pero ese suceso me ha partido en dos
en la partida y en la reflexión.
Quiero olvidarte, mi razón tú crees que soy corriente
la verdad no soy así, prefiero el dolor y los llantos
antes que gritar al aire, el amor que te tengo.
Puedo decir pocas cosas de ti
verte tan linda vestida de negro,
no por luto, si no por esmero
por el facto presuntuoso de ligar a la sensualidad
de ganar un premio, a semejantes devotos
retándome, incitándome a creer que vales la pena
yo no soy corriente, ni mucho menos común
entonces decides equivocarte varias veces
la segunda es por placer
la tercera es por poder
era obvio, semejante belleza detrás de esa silueta negra
me topé con un vacío abismal
que ya no me encanto
me gusto como ser eterno
de dádivas de sufrimiento
por las cuales te doy gracias.
de la mente finita que te invade
es cierto no eres la más lista
tampoco la más hermosa
pero sí la que yo quería.
El simple hecho de esos hermoso y ciegos ojos
de tu pelo liso que desciende por los hombros
me recuerda a la luz de tu sonrisa,
esa que con tantos defectos al final te salió bien.
Puedo decir realmente poco de ti, pues corrientemente
del odio pasé al amor, como cualquier amigo
como cualquier enfermo, tan corriente como tu nuevo amorío,
es cierto tengo celos de él,
pero ese suceso me ha partido en dos
en la partida y en la reflexión.
Quiero olvidarte, mi razón tú crees que soy corriente
la verdad no soy así, prefiero el dolor y los llantos
antes que gritar al aire, el amor que te tengo.
Puedo decir pocas cosas de ti
verte tan linda vestida de negro,
no por luto, si no por esmero
por el facto presuntuoso de ligar a la sensualidad
de ganar un premio, a semejantes devotos
retándome, incitándome a creer que vales la pena
yo no soy corriente, ni mucho menos común
entonces decides equivocarte varias veces
la segunda es por placer
la tercera es por poder
era obvio, semejante belleza detrás de esa silueta negra
me topé con un vacío abismal
que ya no me encanto
me gusto como ser eterno
de dádivas de sufrimiento
por las cuales te doy gracias.