sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las poesías no se escriben en un papel sino en tu boca
susurra lengua astuta
que tus labios no sean cobardes
ni tus dientes caigan en tus versos
a la madre loca del universo
le cayeron melodías
hacía tus cabellos de esponja
y de tu cabello cayo música en tu boca
y agarré a tu alma
y me escribió en mi boca
boca a boca
el alma nos trastoca
que tus besos son deseos
y en ellos muere el boca a boca
y agarré a tus lágrimas
y encendí tus susurros
y descosí tus huella en tu lengua
y cosí a tus lágrimas
y las hice sonreír para qué caigan tus versos
de la noche al día
de tu voz a mi voz
de tu luz hasta cicatrizar a las venas de mi alma
pero la poesía no se escribe en papel
se escribe en tu boca
porque me dices que derrame mi tinta
y esa tinta es pura sangre
esa que cae al morderme el labio
y yo juro por mi dolor pasional
que mis huellas serán mi cueva
y mi boca el fuego
y las poesías mi musa
y tu mi niña serás mi canción
esas que arde en la fiebre de mi boca
y posee a la luna llena en forma de caracola
que suena con música y tu voz la lleva a las estrellas
pero no olvides que nuestras bocas se deshacen con las palabras en nuestra saliva
y para ser poetas hay que estar locos
y escribir con el instinto depredador
para que los versos desnudos de nuestro arte sean cosidos por nuestra alma y empuñados en nuestra pluma mediante una manifestación llamada poesía escrita en nuestra boca y recitada en nuestra voz
llegando hasta donde los ángeles vuelan y desnudan sus lágrimas para inundar en sus ojos esas lágrimas que agarran su voz y la hace soñar poéticamente llegando a donde los poetas beben y beben y nunca dejan de soñar porque la poesía no muere ni el poeta la abandona pues sus sombras son el mensaje de que un poeta puede morir en cuerpo pero no en alma y la poesía es la bendición que le da la calma.