CLAUDIO CH.
Poeta recién llegado
Los cristales del cielo brillan con total intensidad para recibir al sol,
las nubes huyen del cielo para que vuelva el sol.
los campos se visten de un dorado hermoso,
que muestran el verdadero significado de lo precioso,
el viento sopla acampando en las verdes praderas,
doblando en la esquina de las laderas,
para rozar con sus alas el suave fulgor de la belleza dorada,
pareciera como que esa flor ha sido tocada por un hada.
Esa flor es la rosa, rosa dorada, rosa amarilla,
dios la planto un dia y la rego con las lagrimas del cielo,
y el sol le regalo su color hermoso, para que brillara en el cielo,
reflejada por el celeste pacifico de la capota universal de cosmos,
el sol la ve crecer todas las mañanas y la ve marchitarse por las noches,
pero su belleza impera radiante por el reflejo de nuestra estrella,
antorcha celestial que da vida, que da el calor acogedor para la bella,
bella princesa del reino de la tierra, embajadora de la bellesa.
La rosa como obra maestra de la simplesa y de la bellesa,
creada en las manos maravillosas de la naturaleza, se enorgullece en mostrar,
a todos su radiante belleza, porque sabe que nadie la va a tocar,
porque si lo hacen manchan su dulce virginidad, y ensucian sus dulces petalos,
sabe que la van a contemplar como el mar contempla a la arena,
la pasión con la que brillas demuestra tu ternura por mas que sussuren otros,
Cuando te marchitas para morir con lenta y doloroza agonia,
cada ser llora por tu partida, son lagrimas de tristeza por tu partida,
lagrimas de dolor por tu abandono, lagrimas por que estes abandonada,
en el limbo de una muerte natural, e irremediable,
pero lloran por no poder hacer remediable, tu partida.
porque todos saben que cuando muere una rosa muere un amor,
cuando muere una rosa muere un corazón, cuando muere una rosa,
alguien paga por su dolor.
Pero con su partida nacen, mas rosas que devuelven el corazon al planeta,
y devuelven el corazón al amor y matan el dolor naciente,
para poder ver el brillo de su hermoso sol creciente y resplandeciente.
CLAUDIO CH.
las nubes huyen del cielo para que vuelva el sol.
los campos se visten de un dorado hermoso,
que muestran el verdadero significado de lo precioso,
el viento sopla acampando en las verdes praderas,
doblando en la esquina de las laderas,
para rozar con sus alas el suave fulgor de la belleza dorada,
pareciera como que esa flor ha sido tocada por un hada.
Esa flor es la rosa, rosa dorada, rosa amarilla,
dios la planto un dia y la rego con las lagrimas del cielo,
y el sol le regalo su color hermoso, para que brillara en el cielo,
reflejada por el celeste pacifico de la capota universal de cosmos,
el sol la ve crecer todas las mañanas y la ve marchitarse por las noches,
pero su belleza impera radiante por el reflejo de nuestra estrella,
antorcha celestial que da vida, que da el calor acogedor para la bella,
bella princesa del reino de la tierra, embajadora de la bellesa.
La rosa como obra maestra de la simplesa y de la bellesa,
creada en las manos maravillosas de la naturaleza, se enorgullece en mostrar,
a todos su radiante belleza, porque sabe que nadie la va a tocar,
porque si lo hacen manchan su dulce virginidad, y ensucian sus dulces petalos,
sabe que la van a contemplar como el mar contempla a la arena,
la pasión con la que brillas demuestra tu ternura por mas que sussuren otros,
Cuando te marchitas para morir con lenta y doloroza agonia,
cada ser llora por tu partida, son lagrimas de tristeza por tu partida,
lagrimas de dolor por tu abandono, lagrimas por que estes abandonada,
en el limbo de una muerte natural, e irremediable,
pero lloran por no poder hacer remediable, tu partida.
porque todos saben que cuando muere una rosa muere un amor,
cuando muere una rosa muere un corazón, cuando muere una rosa,
alguien paga por su dolor.
Pero con su partida nacen, mas rosas que devuelven el corazon al planeta,
y devuelven el corazón al amor y matan el dolor naciente,
para poder ver el brillo de su hermoso sol creciente y resplandeciente.
CLAUDIO CH.