Asklepios
Incinerando envidias
Las sombras vuelan sobre las
geografías del tiempo.
Mientras, la niebla procura encadenar
su pequeño equipaje a tan
extraños naufragios.
Procura asegurar esos
instantes a las últimas gotas
del rocío a punto de
estallar en una sed de profundo y
tibio placer que, es protegido por los
dioses desde mucho antes del
primer principio tras terminar de pintar
caricias, susurros y tiernos
misterios al Amor.
Todo lo demás, el resto del mundo,
jamás ha sido necesario.
Lo saben los desnudos susurros que
siempre intentan esconderse
detrás de estos versos.
geografías del tiempo.
Mientras, la niebla procura encadenar
su pequeño equipaje a tan
extraños naufragios.
Procura asegurar esos
instantes a las últimas gotas
del rocío a punto de
estallar en una sed de profundo y
tibio placer que, es protegido por los
dioses desde mucho antes del
primer principio tras terminar de pintar
caricias, susurros y tiernos
misterios al Amor.
Todo lo demás, el resto del mundo,
jamás ha sido necesario.
Lo saben los desnudos susurros que
siempre intentan esconderse
detrás de estos versos.