ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las tormentas
Regresa la calma, ya no hay amenaza
la tranquilidad huida vuelve y lenta se avecina
el viento furioso ya es brisa cancina
y al tronar del cielo algo lo amordaza
Apenas un vestigio que ahora se confina
de la algarabía que agita y desplaza
en un rincón oscuro cuando se desguaza
la fuerza concentrada que se difumina
Afuera, afuera tormenta que todo irrespeta
o más bien casi todo pues, cosa mezquina,
ya siento que nada me alerta o me inquieta
Me envuelve una paz que insiste y se obstina
a que sea yo ajeno y ya no me someta
al relámpago fugaz que cruel nos ilumina...
Regresa la calma, ya no hay amenaza
la tranquilidad huida vuelve y lenta se avecina
el viento furioso ya es brisa cancina
y al tronar del cielo algo lo amordaza
Apenas un vestigio que ahora se confina
de la algarabía que agita y desplaza
en un rincón oscuro cuando se desguaza
la fuerza concentrada que se difumina
Afuera, afuera tormenta que todo irrespeta
o más bien casi todo pues, cosa mezquina,
ya siento que nada me alerta o me inquieta
Me envuelve una paz que insiste y se obstina
a que sea yo ajeno y ya no me someta
al relámpago fugaz que cruel nos ilumina...
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