Las tortugas

Cris Cam

Poeta adicto al portal
Las tortugas

Es propiedad indeclinable de las tortugas esconderse en sus caparazones.
Salen a comer las hojas frescas las noches de plenilunio.
Se las escucha chillar de coitos aparatosos.
Pero jamás les ves los rictus satisfechos.

Cuando su pareja sucumbe en los lagos del olvido.
Hibernan por falta de oxígeno debajo de las hojarascas calcinadas.
Salen de excursión con la esperanza de ser aplastadas por los cascos de los caballos.
Pero acontece fatalmente un crecer de las marcas de sus hexágonos

Nadie se explica la razón de su persistencia.
Aunque son burladas por las patas de las liebres,
caminan lentamente al encuentro de los amaneceres.
Esperan diluvios de petróleo en cada transito de los cometas.

Les es difícil quitarse el traje de coraza.
Por eso no pueden frotarse los párpados humedecidos,
que parecen ojos de zafiros encendidos,
al ver como las serpientes reptadas de lujuria,
cambian sus pieles con aroma a rosas ensangrentadas.
 
Sí, las tortugas son muy lindas, como bien sabes.
También el bebé humano nace ensangrentado.
Para no ser fabricado, en la industria automovilística.
En cuyo caso, tú y yo seríamos dos Opel Corsa.
Y entonces, mamaríamos gasolina, en una gasolinera.




¿ Lo imaginas ? Sería una vida dedicada al turismo: Gran Turismo.
 
Última edición:
Sí, las tortugas son muy lindas, como bien sabes.
También el bebé humano nace ensangrentado.
Para no ser fabricado, en la industria automovilística.
En cuyo caso, tú y yo seríamos dos Opel Corsa.
Y entonces, mamaríamos gasolina, en una gasolinera.




¿ Lo imaginas ? Sería una vida dedicada al turismo: Gran Turismo.
Humm sí. Pero me gustaría más ser eléctrico a energía solar. Como el tren boliviano. Bué, ya salí con mi fanatismo eólico solar.
Un abrazo de capot a baulera.
 
Las tortugas

Es propiedad indeclinable de las tortugas esconderse en sus caparazones.
Salen a comer las hojas frescas las noches de plenilunio.
Se las escucha chillar de coitos aparatosos.
Pero jamás les ves los rictus satisfechos.

Cuando su pareja sucumbe en los lagos del olvido.
Hibernan por falta de oxígeno debajo de las hojarascas calcinadas.
Salen de excursión con la esperanza de ser aplastadas por los cascos de los caballos.
Pero acontece fatalmente un crecer de las marcas de sus hexágonos

Nadie se explica la razón de su persistencia.
Aunque son burladas por las patas de las liebres,
caminan lentamente al encuentro de los amaneceres.
Esperan diluvios de petróleo en cada transito de los cometas.

Les es difícil quitarse el traje de coraza.
Por eso no pueden frotarse los párpados humedecidos,
que parecen ojos de zafiros encendidos,
al ver como las serpientes reptadas de lujuria,
cambian sus pieles con aroma a rosas ensangrentadas.
Como dice el refrán: Vísteme despacio, que tengo prisa. Me gusta la tozudez de las tortugas y tu forma de contarlo. Un fuerte abrazo
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba