Calidoscópio
Poeta recién llegado
En un lugar de mi sangre te encuentro,
reposando de tus alas junto al fuego.
Quisiera acariciarte con la avidez del caso,
pero tu lloras la complejidad del ser.
La aldaba en mi mano ha crecido mucho,
Lucho por abarcarla a tientas solamente.
Pues me he desveladogolpeando, sin llamarte,
sondeando la magnitud de mi ansia calcinante.
La noche ha extinguido casi todo hálito del alma,
ronco y en delirio traigo el corazón apardado.
Donde te encuentro una y otra vez,
en el rincon que busco para soñar.
Se pudren las palabras con que espero,
la tarde rastrilla hojas bajo el balcon del otoño.
Sal pensativa somos al ocaso,
rubor del alma que el viento arrastra.
reposando de tus alas junto al fuego.
Quisiera acariciarte con la avidez del caso,
pero tu lloras la complejidad del ser.
La aldaba en mi mano ha crecido mucho,
Lucho por abarcarla a tientas solamente.
Pues me he desveladogolpeando, sin llamarte,
sondeando la magnitud de mi ansia calcinante.
La noche ha extinguido casi todo hálito del alma,
ronco y en delirio traigo el corazón apardado.
Donde te encuentro una y otra vez,
en el rincon que busco para soñar.
Se pudren las palabras con que espero,
la tarde rastrilla hojas bajo el balcon del otoño.
Sal pensativa somos al ocaso,
rubor del alma que el viento arrastra.